
No es lo mismo potencia térmica que potencia eléctrica
Una bomba de calor puede anunciar una potencia térmica de calefacción y, al mismo tiempo, demandar una potencia eléctrica distinta. La primera describe el calor que entrega en unas condiciones determinadas; la segunda, la electricidad que necesita para funcionar.
Confundir ambas cifras lleva a sobredimensionar el contrato o, en el extremo contrario, a ignorar picos y consumos simultáneos. La comprobación debe hacerse con la ficha del modelo seleccionado y con el resto de receptores de la vivienda.
Los datos que hay que reunir
Para estudiar la instalación eléctrica se revisan al menos:
- alimentación monofásica o trifásica disponible;
- potencia contratada y potencias máximas registradas;
- estado del cuadro y espacio para protecciones;
- sección y recorrido de la línea prevista;
- potencia absorbida por la bomba de calor en condiciones de diseño;
- resistencias eléctricas de apoyo, si existen y si estarán habilitadas;
- otros consumos simultáneos: horno, inducción, termo, vehículo eléctrico o piscina.
La etiqueta comercial del equipo no basta. Es necesario consultar el manual eléctrico y las tablas técnicas de la unidad interior y exterior que forman el conjunto.
¿Hay que aumentar siempre la potencia contratada?
No. En algunas viviendas existe margen suficiente y en otras se puede organizar la simultaneidad mediante control de cargas. En otras, el cálculo sí muestra que hace falta aumentar potencia o adaptar la instalación.
La respuesta depende del consumo máximo coincidente, no de sumar mecánicamente todas las potencias nominales. También importa la configuración del equipo: una resistencia de apoyo puede modificar de forma relevante la demanda si entra a la vez que otros equipos.
Antes de contratar más potencia conviene analizar registros del contador, hábitos y estrategia de control. Antes de decidir que no hace falta, conviene comprobar la situación más exigente prevista.
El cuadro y la línea forman parte del proyecto
El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión establece el marco de seguridad de la instalación. El proyecto o memoria debe definir los circuitos, conductores y protecciones que correspondan a las características reales del equipo.
Una revisión práctica incluye:
- localizar el punto de alimentación;
- comprobar sección y longitud del cableado;
- reservar las protecciones indicadas por fabricante y normativa;
- coordinar las unidades y elementos auxiliares;
- identificar si es necesaria una adaptación del cuadro;
- documentar y verificar la instalación ejecutada.
No es recomendable conectar una bomba de calor a una línea existente solo porque haya una toma próxima.
El clima y la temperatura de impulsión también influyen
Cuando baja la temperatura exterior o el sistema necesita agua más caliente, el rendimiento y la potencia disponible pueden cambiar. Por eso la potencia eléctrica no se revisa separada del cálculo térmico.
La selección debe basarse en el comportamiento del equipo en las condiciones de diseño de la vivienda. Puedes ver el proceso completo en cómo dimensionar una aerotermia.
Preguntas útiles para comparar propuestas
- ¿Qué potencia eléctrica máxima se ha considerado?
- ¿Incluye resistencia de apoyo y en qué condiciones entraría?
- ¿La alimentación es monofásica o trifásica?
- ¿Qué línea y protecciones se instalarán?
- ¿Se ha revisado la simultaneidad con otros consumos?
- ¿Está incluida la adaptación del cuadro?
- ¿Se recomienda cambiar la potencia contratada y con qué cálculo?
Una propuesta que solo indica los kilovatios térmicos del equipo deja incompleta la parte eléctrica.
Qué podemos comprobar en la visita
Durante el estudio se relacionan las necesidades térmicas, el modelo preliminar, el cuadro y el uso de la vivienda. Así se puede separar lo obligatorio para la seguridad de lo que depende de hábitos o de una decisión de contratación.
La página de instalación de aerotermia explica el alcance del servicio. Si tienes una factura y fotografías del cuadro, puedes enviarlas al solicitar una revisión del proyecto.
