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Fotovoltaica para vivienda y negocio

Produces en tu tejado parte de la electricidad que gastas. Y si tienes aerotermia, produces también la que mueve tu calefacción, tu refrigeración y tu agua caliente.

Cómo funciona

Produces tu electricidad mientras hay sol

Los paneles convierten la luz del sol en electricidad y esa electricidad va directa a los enchufes de tu casa. Mientras hay sol, lo que gastas no lo compras: eso es el autoconsumo.

Lo que produces y no gastas en ese momento —los excedentes— se vuelca a la red y la compañía te lo descuenta en la factura. Por la noche, o en un día muy tapado, tomas de la red con normalidad. La casa no se queda a oscuras ni depende del tiempo que haga.

Y una cosa que juega a favor si vives aquí: Madrid pasa de las 2.700 horas de sol al año, de las mejores cifras de Europa. El recurso no es el problema; lo que hay que mirar es tu tejado.

Vivienda unifamiliar con paneles solares en la cubierta al atardecer y el perfil de Madrid al fondo, con el inversor, el cuadro eléctrico y el contador montados en la pared exterior

Una instalación completa: los paneles en la cubierta y, en la pared, el inversor, el cuadro eléctrico y el contador.

Qué cambia

Lo mismo, pero comprando menos

Cuánto cubre depende de tu tejado, de cuánto gastas y de a qué hora lo gastas. Es lo primero que miramos en la visita.

Hoy

La compras toda.

Compras a la compañía toda la electricidad que gasta la casa, al precio que marque cada hora del día.

Con fotovoltaica

Una parte la pones tú.

La produces en tu tejado mientras hay sol, el resto lo sigues comprando con normalidad, y lo que te sobra se descuenta en la factura.

Tu tejado

Cuatro cosas deciden cuánto vas a producir

No es el tamaño de la casa, es la cubierta. Estas cuatro se miran en la visita y son las que hacen que dos tejados iguales de metros produzcan cosas distintas.

  1. Hacia dónde mira

    El sur es el que más produce en total. Pero el este y el oeste reparten mejor la producción entre la mañana y la tarde, que es cuando muchas casas gastan de verdad, así que a veces salen mejor de lo que parece. Lo que importa no es producir mucho, es producir cuando estás en casa.

  2. Cuánto está inclinado

    Una cubierta plana permite orientar los paneles a voluntad con estructura; una a dos aguas manda ella, y hay que jugar con lo que hay. Ninguna de las dos es un impedimento, pero cambian la estructura que se monta y el sitio que hace falta.

  3. Qué le da sombra

    Una chimenea, un árbol o la casa del vecino pesan más de lo que parece: una sombra pequeña sobre un panel puede penalizar a los que van con él. Por eso se estudian las sombras a lo largo del día y del año, y no mirando el tejado un rato una mañana.

  4. De qué es la cubierta

    No se monta igual sobre teja que sobre chapa o sobre azotea plana, y el tipo de cubierta condiciona el anclaje y la impermeabilización. Es la parte donde una instalación barata se acaba pagando cara.

Los excedentes, en claro

Lo que sobra se descuenta, no se cobra

Esto es la compensación simplificada, que es la fórmula habitual en una vivienda. Hay otras modalidades para instalaciones grandes, y ahí las condiciones cambian.

Cuando produces más de lo que estás gastando, ese sobrante sale a la red y la comercializadora te lo descuenta en la factura del mes. Hasta aquí, lo que cuenta todo el mundo.

Lo que casi nadie añade es dónde está el tope: ese descuento no puede pasar de lo que te cobran por la energía consumida en ese mismo mes, y no se guarda para el mes siguiente. Puede dejarte a cero esa parte de la factura, pero no te van a ingresar dinero ni te va a salir la luz gratis: los impuestos y el término de potencia siguen ahí.

Por eso el estudio no busca producir todo lo posible, busca que produzcas cuando gastas. Poner el lavavajillas o cargar el coche a mediodía cambia más el resultado que dos paneles más en el tejado.

Primer plano de la pared exterior de la vivienda al anochecer: el inversor, el cuadro eléctrico y el contador, con el tubo de la instalación iluminado en naranja hacia la casa y la línea hacia el poste de la red iluminada en azul
El mismo cuadro, de cerca. En naranja, lo que produces y gastas en ese momento: no llega a salir de casa. En azul, lo que sobra: cruza el contador camino de la red, y es esa parte —contada por el contador— la que te descuentan en la factura.

Las dos juntas

La aerotermia gasta electricidad. La fotovoltaica la produce

Ver la aerotermia

La aerotermia cambia el gas o el gasóleo por electricidad: deja de entrarte combustible en casa y todo pasa a la factura de la luz. La fotovoltaica ataca justo esa factura.

Estudiarlas a la vez cambia el resultado. Se sabe lo que va a consumir la aerotermia antes de dimensionar la instalación solar, y la instalación eléctrica se deja preparada de una vez en lugar de tocarla dos veces.

Con un matiz que conviene oír antes y no después: no todo el consumo de la aerotermia cae en horas de sol, porque en invierno la casa también se calienta de noche. Por eso el estudio mira a qué hora gastas y no solo cuánto.

Qué se instala

Las piezas, una por una

Una instalación de autoconsumo son cinco cosas. Ninguna de ellas obliga a levantar la casa.

  • Los paneles

    Van en el tejado, en la orientación donde más horas de sol dan, y son lo único que se ve desde fuera.

  • La estructura

    El soporte que los sujeta y los coloca en el ángulo que les saca más partido. Cambia según el tipo de cubierta: no es lo mismo teja que chapa o azotea plana.

  • El inversor

    La caja que convierte la electricidad de los paneles en la que usan tus enchufes. Va dentro, normalmente en el garaje o en un cuarto de instalaciones.

  • La batería, si interesa

    Guarda de día lo que vas a gastar de noche. No es obligatoria: sin ella, lo que sobra va a la red y se te descuenta igual.

  • La monitorización

    Una aplicación donde ves lo que produces y lo que consumes. Sirve para comprobar que la instalación va fina y para llevarte a las horas de sol lo que puedas.

Baterías y apagones

Si se va la luz, la instalación se apaga

Es la pregunta que más se hace desde el último apagón general y conviene contestarla antes de instalar nada, no después.

  • Por qué se apagan

    Cuando la red se cae, el inversor se desconecta solo. Lo obliga la normativa y tiene su razón: si tu tejado siguiera metiendo corriente en la línea, pondría en peligro a quien esté trabajando en ella. Le pasa a cualquier instalación de autoconsumo, sea de quien sea.

  • Qué hace falta para tener luz

    Una batería y un inversor preparado para funcionar aislado de la red. Con eso, la casa pasa a alimentarse de lo acumulado y mantiene lo esencial: nevera, luces, enchufes contados. No es lo mismo que seguir viviendo igual, y quien te diga lo contrario te está vendiendo humo.

  • Cuándo compensa una batería

    Menos por el apagón que por el reparto del día: sirve para gastar de noche lo que produces de mediodía. Si tu consumo está muy cargado por la tarde y por la noche, entra en el estudio; si gastas sobre todo de día, seguramente no. Es una decisión de números, no de si la instalación funciona.

El papeleo

Qué hay que tramitar y en qué orden

Una instalación de autoconsumo no es solo montar paneles: hay que documentarla y darla de alta para que sea legal y para que te compensen lo que viertes. Estos son los pasos, y ninguno se salta.

Un técnico y una clienta sentados a la mesa del salón repasando la documentación de la instalación, con una tablet que muestra el plano de la casa con los paneles y, al fondo por la ventana, una cubierta con placas solares
  1. La documentación técnica

    Memoria técnica de diseño o proyecto según la potencia, más el certificado de la instalación firmado por empresa instaladora habilitada. Es la base de todo lo demás.

  2. El ayuntamiento

    En la mayoría de municipios de la Comunidad de Madrid una instalación en vivienda no necesita licencia de obra y se resuelve con una declaración responsable. Cambia de un municipio a otro, así que se comprueba en el tuyo.

  3. El alta con la distribuidora

    La instalación se da de alta como autoconsumo y recibe su código. Sin ese paso, la comercializadora no puede descontarte los excedentes por mucho que los viertas.

  4. El registro y el contrato

    La inscripción en el registro de autoconsumo de la Comunidad de Madrid, que además es la que te piden para pedir la bonificación del IBI, y el cambio de contrato con tu comercializadora para que empiece a compensarte.

Entre la firma y tener la instalación produciendo y legalizada suele haber de tres a seis semanas, y la mayor parte es espera de administración, no de obra: el montaje en sí son días. Te decimos cuáles de estos trámites te tocan y qué pide cada uno antes de empezar.

Ayudas

Lo que puedes pedir, y dónde

Las de la fotovoltaica son sobre todo municipales, así que dependen de tu ayuntamiento. Te decimos cuáles tiene el tuyo y qué papeles pide cada una.

  • Bonificación del IBI

    Bastantes ayuntamientos descuentan una parte del recibo del IBI durante unos años a las viviendas con fotovoltaica. Cambia de un municipio a otro y no se aplica sola: hay que pedirla.

  • Bonificación del ICIO

    El impuesto que se paga al pedir la licencia de obra también está bonificado en muchos municipios cuando la obra es una instalación de autoconsumo.

Los CAE aquí no entran

Los certificados de ahorro energético se generan al sustituir un sistema de combustión, así que los genera el cambio de tu caldera, no la fotovoltaica. Si haces las dos cosas, los CAE salen de la aerotermia.

Dudas sobre la fotovoltaica

¿Necesito baterías?

No son obligatorias. Sin batería, lo que produces y no gastas en ese momento se vuelca a la red y la compañía te lo descuenta en la factura. La batería sirve para gastar de noche lo que produces de día, y compensa sobre todo si tu consumo está muy cargado por la tarde y la noche. Es una decisión de números, no de si la instalación funciona o no.

¿Y si mi tejado no mira al sur?

Se puede instalar igual. El sur es la orientación que más produce en total, pero este y oeste reparten mejor la producción entre la mañana y la tarde, que es cuando muchas casas gastan de verdad. En la visita miramos orientación, inclinación y sombras —una chimenea o un árbol pesan más de lo que parece— y con eso se dimensiona.

¿Qué pasa los días nublados y por la noche?

Sigues tomando electricidad de la red con normalidad. Una instalación de autoconsumo no desconecta la casa de la compañía: reduce lo que le compras mientras hay sol. Nublado se produce menos, pero se produce.

¿Se puede poner en un piso o en una comunidad de vecinos?

En una comunidad sí, con una instalación en la cubierta y autoconsumo compartido entre las viviendas que entren. En un piso suelto depende de que tengas una superficie de uso privativo donde ponerlas y del acuerdo de la comunidad. Es el mismo tipo de estudio que hacemos para la aerotermia en vivienda vertical.

¿Hace falta permiso del Ayuntamiento?

Sí. Según el municipio hará falta licencia de obra o declaración responsable, y además la instalación se registra como autoconsumo. Conviene tenerlo claro antes de empezar, porque de esos trámites dependen también las bonificaciones municipales del IBI y del ICIO.

¿Lo vemos junto con la aerotermia?

Vamos a tu casa, miramos el tejado, tu factura de la luz y el cuadro eléctrico, y te decimos qué tiene sentido y en qué orden hacerlo. Sin compromiso.

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Cada vivienda es distinta. El presupuesto depende de la instalación que tengas y de las necesidades de tu casa, así que lo vemos en una visita sin compromiso.

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