
La respuesta corta: encajan bien, pero no a la misma hora
Cuando cambias la caldera por una bomba de calor deja de entrarte combustible en casa y todo el gasto se muda a la factura de la luz. Las placas solares —los paneles fotovoltaicos, que es como los llama el sector— producen parte de esa luz en tu propio tejado. Atacan el mismo recibo, así que tiene sentido estudiarlas a la vez.
El detalle que decide si la pareja sale bien no es tecnológico, es horario: la aerotermia gasta sobre todo cuando hace frío, y hace frío de noche y en invierno, que es justo cuando el tejado produce menos. No se arregla poniendo más paneles. Se resuelve dimensionando con ese dato delante y decidiendo qué consumos se pueden mover al mediodía.
Lo que sigue son los números de Madrid, lo que la ley hace con la electricidad que te sobra y las decisiones que conviene tomar antes de firmar el presupuesto, no después.
Lo que encaja de serie sin tocar nada
La parte buena no necesita ninguna maniobra especial. Una bomba de calor es un consumidor eléctrico más de la casa: cuando está funcionando y el tejado está produciendo, la electricidad del panel entra en la máquina antes de que la casa tenga que comprar nada a la red. No hace falta que los dos sistemas se hablen entre sí para que eso pase, y ese reparto instantáneo es el que de verdad rebaja el recibo.
Hay además dos consumos de la aerotermia que caen de lleno en horas de sol y que suelen olvidarse al hacer cuentas:
- La refrigeración de verano, si la instalación da frío. La casa pide frío a las horas de más calor, que son las de más producción. Es la coincidencia más limpia de todo el año.
- El agua caliente, que se consume los doce meses y no depende del termómetro de la calle.
De ahí sale una regla que conviene fijar antes de mirar ningún catálogo: la fotovoltaica se lleva mejor con el verano y con el agua caliente que con la calefacción de enero.
Cuánto produce un panel en Madrid, mes a mes
Esto no hay que estimarlo. La Comisión Europea publica PVGIS, una herramienta que calcula la producción de una instalación a partir de series de radiación medidas por satélite. Para el centro de Madrid, con paneles fijos orientados al sur e inclinados 30° y unas pérdidas de sistema del 14 %, sale esto por cada kilovatio pico instalado:
| Mes | Producción (kWh por kWp) | Mes | Producción (kWh por kWp) |
|---|---|---|---|
| Enero | 101 | Julio | 174 |
| Febrero | 110 | Agosto | 168 |
| Marzo | 139 | Septiembre | 147 |
| Abril | 144 | Octubre | 125 |
| Mayo | 157 | Noviembre | 97 |
| Junio | 161 | Diciembre | 98 |
Dos lecturas de esa tabla explican casi todo:
- En julio se produce un 79 % más que en noviembre, que es el mes más flojo del año en Madrid. La misma instalación, sin tocar nada.
- Julio y agosto juntos dan el 21 % de la producción anual. Noviembre, diciembre, enero y febrero juntos dan el 25 %. Cuatro meses de invierno rinden apenas lo que dos de verano, y son justo los cuatro meses en los que la calefacción se lleva la mayor parte del consumo de la casa.
La producción anual de referencia en ese emplazamiento son unos 1.620 kWh por cada kWp instalado. Ese número sirve para hacerse una idea; el de tu casa depende de la orientación real de la cubierta, de la inclinación, de las sombras y del tipo de tejado, que es lo que se comprueba en la visita y lo que explicamos en la página de fotovoltaica.
El desfase también ocurre dentro del mismo día
Aunque el mes cuadrara, queda el reloj. La demanda de calefacción de una vivienda sube al amanecer y a última hora de la tarde, y sigue existiendo por la noche, que es cuando la casa pierde más calor y cuando el tejado no produce nada. El mediodía, que es la franja de más producción, suele ser la hora en la que menos calefacción pide la casa.
Esto tiene una consecuencia práctica que conviene oír antes de dimensionar: una instalación fotovoltaica pensada "para que mueva la aerotermia" no cubre la calefacción de invierno por muchos paneles que lleve. Lo que hace es cubrir la parte del consumo que coincide con el sol y verter el resto a la red, y ahí es donde entra el apartado siguiente.
Qué pasa con la electricidad que te sobra
Es la parte que más ilusiones rompe cuando llega la primera factura, así que va con la norma delante. El Real Decreto 244/2019 regula el autoconsumo y define dos modalidades: sin excedentes, con un mecanismo antivertido que impide inyectar nada a la red, y con excedentes. Dentro de la segunda está la que usa prácticamente cualquier vivienda, la modalidad con excedentes acogida a compensación, que exige entre otras condiciones que la fuente sea renovable, que la potencia de producción no supere los 100 kW y que se firme un contrato de compensación de excedentes con la comercializadora (artículo 4.2.a).
Y aquí está el límite que hay que conocer antes de sobredimensionar. El artículo 14.3 lo dice sin rodeos: «En ningún caso, el valor económico de la energía horaria excedentaria podrá ser superior al valor económico de la energía horaria consumida de la red en el periodo de facturación, el cual no podrá ser superior a un mes».
Traducido a lo que se ve en el recibo:
| Lo que se suele esperar | Lo que dice la norma |
|---|---|
| Lo que sobra se cobra | Se descuenta de la energía que compras ese mes |
| El saldo se guarda para el invierno | El periodo no pasa de un mes, así que no se acumula |
| La factura puede quedar a cero | La compensación no puede superar la energía consumida de la red en ese periodo |
O sea: los excedentes de un julio soleado no se guardan para pagar la calefacción de enero. Por eso la instalación se dimensiona sobre el consumo real y su reparto horario, y no sobre los metros libres que tenga el tejado. Lo tienes desarrollado en el apartado de excedentes de la página de fotovoltaica.
El agua caliente es la carga que sí se puede mover
Si la calefacción no se puede aplazar hasta el mediodía —la casa pide calor cuando lo pide—, el agua caliente sanitaria, que es la del grifo y la de la ducha, sí. La aerotermia no la calienta en el momento de abrir el grifo: la prepara con antelación en un depósito acumulador y lo va reponiendo. Ese depósito es, en la práctica, la única forma de almacenamiento que ya viene incluida en el proyecto.
Programar la preparación del agua caliente en la franja de más producción es la medida de coordinación más rentable y la más sencilla de las dos instalaciones, porque no exige equipos añadidos: usa el acumulador que la aerotermia lleva de todos modos. Cómo se calcula ese depósito y de qué depende su consumo está en el artículo sobre aerotermia y agua caliente sanitaria.
Ir más allá —gestionar activamente los excedentes, programar por franjas o hacer que el inversor y la bomba de calor se comuniquen— entra ya en el control de la instalación, y depende del equipo concreto y de su regulación. Es una conversación de proyecto, no una casilla que se marca en un presupuesto: qué señal se cablea, qué consigna sube y qué estados admite cada máquina está en cómo se programa la coordinación entre la aerotermia y la fotovoltaica.
Dimensionar las dos a la vez cambia el resultado
Estudiarlas juntas no es una preferencia comercial: cambia los números. Sin la aerotermia decidida no se conoce el consumo eléctrico futuro de la casa, y ese es precisamente el dato con el que se dimensiona el tejado. Dimensionar la fotovoltaica sobre la factura de una casa que todavía calienta con gas es dimensionar sobre un consumo que va a dejar de existir.
Para hacerlo bien hay que poner sobre la mesa:
- la carga térmica de la vivienda y la potencia de bomba de calor que sale de ella;
- los emisores previstos, porque la temperatura de trabajo del agua cambia el consumo eléctrico;
- si la instalación va a dar frío en verano, y con qué emisores;
- el consumo de agua caliente y el volumen del acumulador;
- la curva horaria de consumo actual, no solo el total del año;
- la cubierta real: orientación, inclinación, sombras y superficie útil;
- la potencia contratada de partida y el cuadro eléctrico existente.
Con esos siete datos se puede decidir cuántos paneles tienen sentido. Sin ellos, cualquier cifra es una estimación de catálogo. El método de la parte térmica está explicado en cómo se dimensiona una bomba de calor.
Una sola intervención eléctrica en vez de dos
Las dos instalaciones tocan el mismo sitio: el cuadro eléctrico de la vivienda. La aerotermia añade un circuito de fuerza con sus protecciones y, según el caso, puede pedir subir la potencia contratada; la fotovoltaica añade el inversor, sus protecciones y el contador bidireccional.
Hacerlas seguidas permite dejar el cuadro preparado de una vez, con espacio previsto y canalizaciones compartidas donde tenga sentido. Hacerlas con dos años de diferencia suele significar abrir dos veces y pagar dos veces la misma obra eléctrica.
Un aviso para no llevarse una sorpresa: poner paneles no permite bajar la potencia contratada. El término de potencia se paga por la punta que la casa puede pedir a la red, y esa punta ocurre de noche o en un día cerrado, cuando el tejado no aporta nada. La fotovoltaica actúa sobre la energía que compras, no sobre la potencia que tienes contratada. Qué potencia pide una aerotermia y cómo se comprueba está en el artículo sobre potencia eléctrica necesaria.
Cada sistema tiene sus propias ayudas
Es el punto donde más se confunden las dos obras, y la diferencia importa porque cambia la documentación que hay que preparar antes de empezar.
Los certificados de ahorro energético, los CAE, retribuyen actuaciones de ahorro recogidas en un catálogo de fichas publicado por el Ministerio. En el catálogo residencial vigente existe la ficha RES060, de sustitución de caldera por bomba de calor, y también fichas de envolvente, ventanas o ventilación. No hay ficha de instalación fotovoltaica ni de autoconsumo solar. Dicho en corto: en un proyecto conjunto, el certificado lo genera la caldera que se retira, no el panel que se pone.
Las deducciones en la renta y las convocatorias públicas siguen sus propias reglas y sus propios plazos, y hay bonificaciones municipales que aplican a la generación solar y no a la bomba de calor. Cada vía tiene requisitos distintos sobre cuándo se puede empezar la obra y qué hay que documentar antes, así que se revisan las dos con las bases delante: lo tienes en subvenciones y ayudas para aerotermia y en legalización y CAE.
Preguntas antes de aceptar una propuesta conjunta
- ¿Sobre qué consumo se ha dimensionado el tejado: el actual con caldera o el previsto con bomba de calor?
- ¿Se ha mirado la curva horaria del consumo o solo el total anual?
- ¿Qué producción anual se estima para mi cubierta concreta y con qué herramienta se ha calculado?
- ¿Qué sombras se han tenido en cuenta y en qué época del año?
- ¿Qué parte del consumo de la aerotermia se espera cubrir en invierno y qué parte en verano?
- ¿Cómo se va a programar la preparación del agua caliente?
- ¿Hay que subir la potencia contratada y quién tramita el cambio?
- ¿El cuadro eléctrico queda preparado para las dos instalaciones en la misma intervención?
- ¿Qué documentación hay que tener antes de retirar la caldera para no perder el certificado?
- ¿Qué trámites de autoconsumo corresponden a mi caso y quién los presenta?
Si estás valorando las dos cosas, lo razonable es estudiarlas en la misma visita: es la única forma de dimensionar el tejado sobre el consumo que va a tener tu casa y no sobre el que tiene hoy. Puedes pedirnos que lo veamos juntos, o repasar antes la página de instalación de aerotermia y la de fotovoltaica.
Fuentes consultadas
- Real Decreto 244/2019, texto consolidado en el BOE — modalidades de autoconsumo (art. 4) y mecanismo de compensación simplificada (art. 14). Consultado el 10 de septiembre de 2026.
- PVGIS, Comisión Europea — Joint Research Centre — producción mensual para Madrid (40,417 N; 3,704 O), base de radiación PVGIS-SARAH2, sistema fijo a 30° orientado al sur y 14 % de pérdidas. Consultado el 10 de septiembre de 2026.
- Catálogo vigente de fichas CAE del sector residencial — MITECO — ficha RES060 y ausencia de ficha fotovoltaica. Consultado el 10 de septiembre de 2026.
- Guía profesional de tramitación del autoconsumo — IDAE — trámites de puesta en servicio. Consultado el 10 de septiembre de 2026.
