Saltar al contenido

Señales de una aerotermia sobredimensionada

Arranca y para cada poco con la calle templada y el consumo no cuadra: las señales de una aerotermia sobredimensionada y cómo comprobarlo con tus papeles.

Por Erick José Piñerua Jiménez, que edita los contenidos de esta web desde PotencIA Soluciones

17 min de lectura · Actualizado el 23 de septiembre de 2026

Técnico leyendo una tabla de datos en una tableta frente al módulo interior de una aerotermia y su acumulador de agua caliente, con dos hojas de características impresas sobre la encimera

La respuesta corta: una máquina grande de más se delata en octubre, no en enero

Una aerotermia sobredimensionada no falla el día más frío del año: ese día trabaja bien, porque es el día para el que alguien la eligió. Falla el resto del invierno, cuando la casa pide poco calor y la máquina no sabe bajar tanto. Entonces arranca, calienta de golpe, se para, y vuelve a empezar.

Ese detalle explica por qué casi nadie la detecta: el problema aparece en las semanas templadas, que son precisamente las que nadie mira, y se confunde con el carácter del sistema. Pero ahí es donde está casi todo el invierno. El IDAE lo cuantifica en su guía sobre la bomba de calor en la rehabilitación energética de edificios:

En calefacción y, en general, durante el 80% de las horas anuales de calefacción previstas, solo es necesario el 50% de la potencia total instalada.

Traducido: cuatro de cada cinco horas de calefacción se cubren con la mitad de la potencia. Si la máquina se eligió pensando solo en la quinta hora restante, las otras cuatro son las que van a dar la cara.

Tres cosas antes de seguir, porque son las que más se malinterpretan:

  1. Arrancar y parar no es, por sí solo, una avería. Lo dice la propia norma europea. Lo que delata es la duración y el número de horas.
  2. El dato que decide no es la potencia máxima del equipo, sino la mínima. Es el que no aparece en el folleto.
  3. Con la instalación ya hecha hay margen de corrección, y no pasa por cambiar la máquina.

Este artículo va de reconocerlo y de comprobarlo. Cómo se calcula la potencia antes de comprar está en cómo se dimensiona una bomba de calor para una vivienda, y el catálogo completo de averías de instalación, en los problemas más comunes de la aerotermia.

Las señales, por orden de cuándo se notan

Ninguna de estas señales prueba nada por sí sola. Juntas, y sobre todo si aparecen con la calle templada, apuntan todas al mismo sitio.

Lo que vesPor qué apunta a una máquina grande de más
Arranca y para cada poco los días suaves, y en cambio los días muy fríos va seguidaes el síntoma central: con poca demanda, la máquina no puede bajar hasta lo que pide la casa
La temperatura del agua sube de golpe hasta la consigna y el equipo se apaga largo ratola potencia entregada supera con mucho a la que el circuito puede absorber
El consumo no baja lo que prometían los días suaves, que son los de mejor rendimientoen un día de 12 °C el rendimiento debería ser el mejor del año; si no se nota, algo se lo está comiendo
Los desescarches se quedan a medias o el equipo se queda sin dar servicio un ratocada ciclo corto deja menos energía acumulada en el agua para deshacer el hielo
No suena más fuerte, suena más veceslo que se oye no es la marcha, son los arranques repetidos
La potencia eléctrica que hubo que contratar subió más de lo previstouna máquina mayor pide más en el arranque

Y la advertencia que evita el diagnóstico fácil. El Reglamento (UE) 813/2013, la norma europea de diseño ecológico, define el «modo activo» como el estado con carga de calefacción en el que la función está activada, y añade que ese estado «puede incluir ciclos […] con el fin de alcanzar o mantener la temperatura atmosférica interior requerida». Ciclar está previsto. La pregunta útil no es si cicla, sino cuánto dura cada marcha y cuántas horas del invierno pasa así.

El IDAE pone número a esa duración: un compresor —el motor que mueve el gas dentro de la máquina— «debe permanecer en marcha al menos de 15 a 20 minutos» para que el aceite que lo lubrica vuelva a su sitio. Y describe el problema, en su anexo de averías frecuentes, como ciclos cortos de marcha-paro «durante un gran número de horas». Esa es la frontera: no el arranque suelto, sino la tarde entera.

El caso que el IDAE trabajó para Madrid: el problema vive entre 7 y 15 grados

Aquí está la parte que casi nunca se publica, y es un caso trabajado por el IDAE para una vivienda unifamiliar en Madrid con radiadores. Pone una al lado de otra la potencia mínima que la bomba de calor elegida puede dar, la que la casa necesita de verdad y las horas que Madrid pasa a cada temperatura:

Grados fueraMínimo que da la máquina (kW)Lo que pide la casa (kW)Horas al año en Madrid
−3,46,17,0028
23,26,00182
743,49376
1272,00406
1571,2335

Lee las dos últimas filas. Con 12 °C en la calle, esa máquina no sabe dar menos de 7 kW y la casa pide 2. Con 15 °C, no sabe dar menos de 7 y la casa pide 1,2. Y esas dos franjas son 741 horas al año en Madrid, frente a las 28 horas de la franja más fría, que es la que decidió el tamaño del equipo.

El propio IDAE lo remata:

Esta zona, entre los 7 °C y los 15 °C, es la zona con más horas acumuladas en Madrid.

Por eso una aerotermia sobredimensionada en Madrid es un problema de otoño y de primavera mucho antes que de enero.

El número que casi nadie pide: la potencia mínima

Un presupuesto dice «bomba de calor de 8 kW» y todo el mundo entiende el techo. Nadie pregunta por el suelo. Y el suelo es el que decide si la máquina va a poder acompañar a la casa en noviembre.

El anexo de averías frecuentes del IDAE nombra la causa sin rodeos: el equipo tiene ciclos cortos porque «la potencia necesaria en la instalación es mucho menor que la potencia mínima que la bomba de calor puede aportar». Y su columna de solución empieza por donde empieza el problema: «Tener en cuenta el tiempo mínimo de funcionamiento y la mínima potencia del equipo en la fase de Diseño del Proyecto».

Esa cifra existe, está en la documentación técnica del fabricante y no suele llegar al cliente. Conviene pedirla por su nombre: la potencia mínima de calefacción del modelo, a la temperatura de agua prevista. Las demás cifras del catálogo —la nominal, la máxima, el rendimiento a 7 °C— están contadas en SCOP, COP y kilovatios.

Europa tiene un coeficiente para lo que cuesta ese arranque y para

Si alguna vez te han dicho que los arranques cortos «no pasa nada, es normal», hay una respuesta corta y oficial. El mismo Reglamento 813/2013 define un coeficiente de degradación (Cdh) y lo define exactamente así:

«coeficiente de degradación» (Cdh): medida de la pérdida de eficiencia debida a los ciclos […]; si el Cdh no se determina por medición, el coeficiente de degradación por defecto es Cdh = 0,9.

Dos lecturas, y las dos importan:

  • La pérdida de eficiencia por ciclar está reconocida en la norma, con nombre propio y con una casilla en la ficha técnica del equipo. No es una teoría de instaladores.
  • Cuando el fabricante no la mide, el valor que se asume por defecto es 0,9, es decir, se da por supuesta una penalización. Ese 0,9 aparece tal cual en fichas reales: es el valor que lleva el equipo del caso tipo de Madrid.

Conviene no estirar el dato más de lo que da: el Cdh de tu ficha no dice si tu máquina está sobredimensionada. Es un coeficiente de ensayo, igual para todas las unidades de ese modelo. Lo que demuestra es lo otro, que suele ser lo que está en discusión: que ciclar sale caro y que quien escribe la norma lo sabe.

Cómo comprobarlo con dos papeles que ya tienes

No hace falta instrumentar nada para tener una primera respuesta. Hacen falta dos documentos y una tarde templada.

1. La ficha del producto de tu equipo. El Reglamento Delegado (UE) 811/2013 obliga a entregarla, y ahí está la potencia calorífica nominal. En una bomba de calor esa cifra tiene una propiedad que casi nadie aprovecha: el Reglamento 813/2013 define la carga de diseño para calefacción (Pdesignh) como la potencia calorífica nominal del equipo, y aclara en su anexo II que «la potencia calorífica nominal Prated es igual a la carga de calefacción de diseño Pdesignh».

Dicho en claro: los kilovatios nominales de tu equipo son, por definición, la carga térmica de diseño de la vivienda para la que se declara. Si tu casa necesita 7 kW el día de proyecto y la ficha declara 12, la ficha está describiendo otra casa.

2. El cálculo de cargas de tu proyecto o memoria técnica. El RITE —la norma que regula las instalaciones de calefacción y agua caliente en España— exige en su instrucción IT 1.2.4.1.1 que ese documento recoja las prestaciones de los equipos «en el rango de potencias en las que van a trabajar en la instalación». No en un punto: en el rango. Si la memoria solo declara la potencia nominal, el rango bajo no se estudió.

Compara las dos cifras. Si no coinciden, ya tienes la conversación.

3. La tarde templada. Con 10-15 °C en la calle y la calefacción pedida, cronometra cuánto pasa desde que el compresor arranca hasta que se para, tres o cuatro veces seguidas. Contrasta con los 15 a 20 minutos que el IDAE da como mínimo deseable. Si las marchas rondan los cinco minutos y se repiten toda la tarde, la señal es esa.

Lo que el RITE pedía y casi nadie enseña: que se estudie también la demanda mínima

Hay un apartado del RITE que resuelve la discusión antes de empezarla. En la misma IT 1.2.4.1.1, el reglamento describe qué análisis hay que hacer para elegir el generador:

En el procedimiento de análisis se estudiarán las distintas demandas al variar la hora del día y el mes del año, para hallar la demanda máxima simultánea, así como las demandas parciales y la mínima, con el fin de facilitar la selección del tipo y número de generadores.

«Las demandas parciales y la mínima.» No es un consejo de eficiencia: es el procedimiento que la norma describe. Un cálculo que solo busca el pico de enero se ha saltado la mitad del enunciado, que es justo la mitad donde vive el sobredimensionado.

Y el reglamento va más lejos, porque declara su propia intención en el apartado anterior: las reglas de cálculo están ahí «con objeto de mejorar la eficiencia energética de los generadores, ajustar la potencia a la demanda térmica real y reducir la potencia de diseño en proyecto». Reducir. Para vivienda fija además el percentil del 99 % para las cargas máximas de invierno, y reserva el 99,6 % —más exigente— para hospitales, museos y usos especiales que haya que justificar. La propia norma dice que una vivienda no se dimensiona para el peor día imaginable.

Un apartado más, por si la propuesta lo argumenta al revés: la IT 1.2.4.1.2.2 abre diciendo que «se dispondrán los generadores necesarios en número, potencia y tipos adecuados, según el perfil de la carga térmica prevista». El perfil, no el máximo.

De dónde sale el margen «por si acaso»

Casi siempre, de dos sitios.

El primero es la caldera anterior, que se usa como referencia. Mala idea, y con respaldo: el IDAE, revisando el parque español, concluye que «la mayoría de las instalaciones de calefacción se encuentran sobredimensionadas en potencia, tanto en el lado del generador como en el de los emisores, bombas hidráulicas, etc.». Copiar los kilovatios de la caldera vieja es heredar un error, no conservar un dato. Y hay un agravante que la propia guía subraya: «incluso con sistemas de modulación de potencia o mediante el uso de sistemas de inercia, etc., es necesario seleccionar correctamente la bomba de calor y evitar un sobredimensionamiento en potencia de la misma». Es decir: que el equipo module no le quita importancia al tamaño.

El segundo es el miedo a quedarse corto. Es comprensible y se paga en el lado contrario. El IDAE enumera las consecuencias sin adornos: sobredimensionar provoca

no solo un encarecimiento innecesario de la instalación, problemas de espacio o contratación eléctrica elevada, entre otras desventajas, sino también problemas de funcionamiento durante la mayor parte de uso de la instalación, una reducción de la vida útil del compresor por ciclos cortos, mayor consumo del esperado, picos de arranque.

«Durante la mayor parte de uso de la instalación.» Esa es la diferencia con quedarse corto, que se nota unos pocos días al año.

Qué se puede corregir con la máquina ya puesta, y qué no

Aquí conviene ser honesto en las dos direcciones.

Lo que sí tiene arreglo, y es la salida que el propio IDAE señala para las instalaciones ya ejecutadas:

  • Dar más litros al circuito. Es la corrección con más efecto: más agua tarda más en calentarse, y cada marcha se alarga. Es la solución que el IDAE propone en su propio caso de Madrid, para amortiguar la diferencia entre la potencia mínima de la máquina y la que pide la casa. Cuándo hace falta y cuánto volumen, en el depósito de inercia.
  • Revisar la regulación. Una curva de temperatura mal ajustada dispara la consigna y provoca paradas por consigna alcanzada. Está contado en la curva climática.
  • Dejar de estrangular el circuito. Válvulas termostáticas cerradas o zonas apagadas reducen el agua en movimiento y agravan exactamente el mismo problema.
  • Cambiar un termostato de todo o nada por uno que module. Un termostato que solo enciende y apaga le impone ciclos a una máquina que sabría modular.

Lo que no tiene arreglo: la potencia mínima del compresor. Esa viene con la máquina y no se ajusta. Se puede amortiguar —eso es exactamente lo que hacen los cuatro puntos de arriba—, pero no eliminar. Por eso este es un problema que se resuelve barato antes de comprar y caro después.

Y una precisión que evita una decisión precipitada: el IDAE no propone cambiar la máquina en su caso de Madrid, propone dimensionar bien el volumen de agua. Sustituir un equipo que funciona rara vez es la primera respuesta razonable.

Qué pedir por escrito

Cinco líneas, y valen tanto para una propuesta que todavía no has firmado como para revisar una instalación que ya está funcionando:

Lo que pidesPor qué decide
La carga térmica calculada de tu vivienda, con la temperatura exterior de proyecto usadaes la cifra contra la que se compara todo lo demás
La potencia mínima de calefacción del modelo, a la temperatura de agua previstaes el dato que decide si habrá ciclos cortos, y el que nunca viene
Las prestaciones en el rango de potencias en que va a trabajar, no solo la nominales literalmente lo que pide la IT 1.2.4.1.1 del RITE
Los litros de agua del circuito y el volumen mínimo que pide el fabricantedecide si hace falta depósito de inercia y de qué tamaño
Qué se ha previsto para los días de 10 a 15 °Ces la franja con más horas en Madrid y la que se olvida

Si una propuesta responde a las cinco, el sobredimensionado deja de ser una posibilidad silenciosa. Si no responde a ninguna, el tamaño del equipo es una apuesta.

En nuestros proyectos la potencia sale del cálculo de pérdidas de la vivienda y no de la caldera que se retira, y el volumen de agua del circuito se comprueba antes de elegir el modelo. Puedes ver cómo planteamos una instalación de aerotermia completa o pedirnos un diagnóstico de un equipo que ya tengas funcionando y que sospeches que arranca más de la cuenta.

Fuentes consultadas

  • La bomba de calor en la rehabilitación energética de edificios, 2023 — IDAE: página 48, con la advertencia de que incluso con sistemas de modulación de potencia o mediante el uso de sistemas de inercia es necesario seleccionar correctamente la bomba de calor y evitar un sobredimensionamiento en potencia de la misma, y con las consecuencias del sobredimensionamiento —encarecimiento innecesario de la instalación, problemas de espacio, contratación eléctrica elevada, problemas de funcionamiento durante la mayor parte de uso de la instalación, reducción de la vida útil del compresor por ciclos cortos, mayor consumo del esperado y picos de arranque— y con la necesidad de evitar el sobredimensionamiento incluso en equipos con modulación de potencia; página 103, con la conclusión de que la mayoría de las instalaciones de calefacción españolas se encuentran sobredimensionadas en potencia, tanto en el generador como en emisores y bombas hidráulicas; página 104, con el dato de que durante el 80 % de las horas anuales de calefacción previstas solo es necesario el 50 % de la potencia total instalada; página 175, gráfico 4-13 del caso tipo 1 de vivienda unifamiliar en Madrid con radiadores, con la potencia mínima de la bomba de calor de 6,1, 3,2, 4, 7 y 7 kW, la potencia necesaria en la instalación de 7,00, 6,00, 3,49, 2,00 y 1,2 kW y las horas acumuladas al año en Madrid de 28, 182, 376, 406 y 335 para temperaturas exteriores de −3,4, 2, 7, 12 y 15 °C, más la indicación de que la zona entre 7 y 15 °C es la de más horas acumuladas en Madrid y de que con el 50 % de potencia se cubre el 80 % de las horas de calefacción; y página 339, anexo de problemas más frecuentes, fila de potencia térmica con ciclos cortos de marcha-paro durante un gran número de horas, su causa —que la potencia necesaria en la instalación es mucho menor que la potencia mínima que la bomba de calor puede aportar—, el mínimo de 15 a 20 minutos de marcha del compresor para el retorno de aceite y la solución de tener en cuenta el tiempo mínimo de funcionamiento y la mínima potencia del equipo en la fase de diseño, más la fila que remite a prever sistemas auxiliares si la instalación ya está ejecutada. Consultado el 23 de septiembre de 2026.
  • Real Decreto 1027/2007, Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, texto consolidado — BOE: IT 1.2.4.1.1 Criterios generales, apartado 1, con la obligación de indicar en el proyecto o memoria técnica las prestaciones energéticas de los equipos de generación seleccionados en el rango de potencias en las que van a trabajar en la instalación; apartado 2, con el ajuste de la potencia suministrada a la demanda máxima simultánea de las instalaciones servidas; apartado 3, con el objeto declarado de ajustar la potencia a la demanda térmica real y reducir la potencia de diseño en proyecto, y con el percentil del 99 % para el cálculo de las cargas térmicas máximas de invierno en todos los tipos de edificios y el del 99,6 % reservado a usos especiales justificados; apartado 4, con el estudio de las distintas demandas al variar la hora del día y el mes del año para hallar la demanda máxima simultánea así como las demandas parciales y la mínima; e IT 1.2.4.1.2.2 Fraccionamiento de potencia, apartado 1, con la disposición de los generadores en número, potencia y tipos adecuados según el perfil de la carga térmica prevista. Consultado el 23 de septiembre de 2026.
  • Reglamento (UE) nº 813/2013 de diseño ecológico de los equipos de calefacción — BOE: artículo 2, definición 37, con la carga de diseño para calefacción Pdesignh como la potencia calorífica nominal Prated del equipo; definición 44, con el coeficiente de degradación Cdh como medida de la pérdida de eficiencia debida a los ciclos y con el valor por defecto de 0,9 cuando no se determina por medición; definición 45, con el modo activo como estado que puede incluir ciclos para alcanzar o mantener la temperatura atmosférica interior requerida; y anexo II, nota, con la igualdad entre la potencia calorífica nominal Prated y la carga de calefacción de diseño Pdesignh para los equipos con bomba de calor, más la tabla de información del producto con la capacidad declarada de calefacción Pdh a temperaturas exteriores de −7, +2, +7 y +12 °C. Consultado el 23 de septiembre de 2026.
  • Reglamento Delegado (UE) nº 811/2013 de etiquetado energético de los equipos de calefacción — BOE: anexo IV, con el contenido obligatorio de la ficha de información del producto que el fabricante ha de facilitar. Consultado el 23 de septiembre de 2026.

Preguntas frecuentes

¿Es malo que la aerotermia arranque y pare varias veces en una hora?

Arrancar y parar no es en sí una avería: el Reglamento (UE) 813/2013 define el modo activo como un estado que «puede incluir ciclos» para alcanzar o mantener la temperatura interior. Lo que delata un problema es cuánto duran y cuántas horas al año. El IDAE sitúa la referencia en que un compresor debería permanecer en marcha al menos de 15 a 20 minutos, y describe el síntoma como ciclos cortos de marcha-paro «durante un gran número de horas». Un arranque puntual al empezar el día no dice nada; una tarde entera de noviembre arrancando cada cinco minutos, sí.

¿Se puede corregir una aerotermia sobredimensionada sin cambiar la máquina?

En buena parte, sí, y es lo que recomienda el propio IDAE cuando la instalación ya está ejecutada. Dar más litros al circuito con un depósito de inercia, revisar la curva de temperatura, dejar de cerrar circuitos que el proyecto contaba como abiertos y cambiar un termostato de todo o nada por uno que module son actuaciones que alargan cada ciclo sin tocar el equipo. Lo que no se puede cambiar es la potencia mínima que esa máquina sabe dar: eso viene con ella.

¿Una bomba de calor más grande calienta la casa antes?

Menos de lo que parece, porque el límite no suele estar en la máquina sino en los emisores. Los radiadores o el suelo radiante entregan el calor a la temperatura de agua que fija la instalación, y esa temperatura tiene un techo. Subir kilovatios en la unidad exterior no hace que un radiador dé más de lo que da. Lo que sí trae una máquina grande de más es un suelo de potencia más alto, que es justamente lo que provoca los arranques cortos los días templados.

¿Qué es peor: que la aerotermia se quede corta o que sobre?

Son dos fallos distintos y se notan en momentos opuestos. Una máquina corta se descubre en los pocos días de frío extremo, tira de la resistencia eléctrica de apoyo y se paga en esas horas concretas. Una máquina grande de más funciona bien justo esos días y falla el resto del invierno, que es donde están casi todas las horas: en el caso tipo del IDAE para Madrid, las franjas de 12 y 15 °C suman 741 horas al año frente a las 28 de la franja más fría. Por eso el sobredimensionado se detecta tarde y se confunde con «así es la aerotermia».

Trabajamos con

Distribución directa de los fabricantes con los que instalamos.

LlamarWhatsAppConsúltanos