
La respuesta corta: el COP es un instante, el SCOP una temporada y los kilovatios son tamaño
En cualquier propuesta de aerotermia aparecen tres cifras seguidas y es fácil leerlas como si midieran lo mismo. No lo hacen:
- El COP son los kilovatios de calor que entrega la máquina por cada kilovatio de electricidad que gasta, medido en un único punto de funcionamiento: una temperatura exterior y una temperatura de agua concretas.
- El SCOP es esa misma relación pero promediada a lo largo de una temporada de calefacción completa, con sus días suaves y sus días fríos.
- La potencia en kilovatios dice cuánto calor puede dar la máquina. No dice nada de su rendimiento.
De ahí sale la regla que evita el 90 % de las confusiones: comparar el COP de una máquina con el SCOP de otra no es comparar nada. Son dos magnitudes distintas, y la primera siempre sale más alta.
La buena noticia es que las tres están definidas en una norma pública y con condiciones de ensayo escritas. Basta con pedirlas con su letra pequeña al lado.
El COP se mide en un punto, y ese punto está escrito en la norma
El Reglamento (UE) 813/2013, que es la norma europea de diseño ecológico de los equipos de calefacción, fija en el cuadro 3 de su anexo III las condiciones estándar con las que se ensaya una bomba de calor. Para una máquina que toma el calor del aire de la calle, el aire entra a +7 °C y el agua:
| Tipo de equipo | Agua, de entrada a salida |
|---|---|
| Caso general | de + 47 °C a + 55 °C |
| Bombas de calor de baja temperatura | de + 30 °C a + 35 °C |
Dicho en claro: el COP que encabeza un folleto está medido con 7 °C en la calle, que es una tarde de otoño en Madrid, no una mañana de enero. Y la misma norma define el «coeficiente de rendimiento declarado» como el que corresponde a «un número limitado de períodos de temperatura especificados»: son unos pocos puntos sueltos, no una curva completa.
Por eso el dato solo sirve con su punto al lado. El catálogo profesional de la gama Daikin Altherma 3 publica varias columnas de una misma máquina, y la diferencia entre ellas no es pequeña. Estos son los datos de la primera de sus tres unidades exteriores:
| Dato de esa máquina | Valor declarado |
|---|---|
| Capacidad con aire a 7 °C y agua a 45 °C | 4,6 kW |
| Capacidad con aire a 7 °C y agua a 35 °C | 4,3 kW |
| COP con aire a 7 °C y agua a 35 °C | 5,10 |
| COP con aire a 7 °C y agua a 45 °C | 3,65 |
| SCOP en la aplicación de 35 °C | 4,48 |
| SCOP en la aplicación de 55 °C | 3,26 |
Las otras dos unidades de esa misma tabla repiten el patrón: 4,85 y 4,60 de COP a 35 °C frente a 3,50 las dos a 45 °C.
Con la misma temperatura fuera, subir el agua de 35 a 45 °C le cuesta a esta máquina un 28 % de su COP. Es el mismo efecto que explicamos con números de emisores en la temperatura del agua en aerotermia con radiadores: la temperatura de impulsión que necesite tu casa condiciona todo lo demás.
El ensayo, por cierto, tiene su norma propia: el catálogo remite a la EN 14511, que es la que mide el COP, y el documento del IDAE que veremos más abajo cita la UNE-EN 14511:2012.
El SCOP recorre una temporada entera, y esa temporada es la de Estrasburgo
El mismo Reglamento 813/2013 define el coeficiente estacional de rendimiento (SCOP) de forma muy concreta: se calcula «dividiendo la demanda anual de calefacción de referencia entre el consumo anual de energía».
Esa temporada de referencia no es la de tu ciudad. La norma la publica entera en el cuadro 5 de su anexo III, hora a hora y grado a grado, y llama «condiciones climáticas medias» a «las condiciones de temperatura características en la ciudad de Estrasburgo». Son 4.910 horas repartidas entre −10 y +15 °C, de las que la norma toma 2.066 horas equivalentes de funcionamiento.
Merece la pena mirar cómo está repartida, porque explica por qué el SCOP se parece más al COP de un día suave que al de un día frío. Sumando las horas del propio cuadro:
| Tramo de la temporada de referencia | Horas | Peso |
|---|---|---|
| Por debajo de 0 °C | 686 | 14,0 % |
| De 0 a 6 °C | 2.186 | 44,5 % |
| De 7 °C en adelante | 2.038 | 41,5 % |
Aun así, el SCOP recoge cosas que un COP suelto ignora por completo: el funcionamiento a carga parcial —cuando la casa pide menos calor del que la máquina puede dar—, el apoyo eléctrico de los días más fríos, los desescarches (los minutos en que la máquina se deshiela a sí misma) y los consumos en reposo. La norma llega a fijar un coeficiente de degradación por defecto de 0,9 cuando la pérdida por arranques y paradas no se mide. Eso es lo que hace que el SCOP de la tabla de arriba (4,48) quede por debajo del COP del mejor punto (5,10) en la misma máquina y a la misma temperatura de agua.
Del SCOP a la letra de la etiqueta hay una división por 2,5
Aquí se cierra el círculo con el otro documento que te van a enseñar. La letra de la etiqueta energética no sale del SCOP directamente: sale de la eficiencia energética estacional (ηs), y el anexo III del reglamento dice cómo se obtiene: «dividiendo el coeficiente de rendimiento estacional SCOP por el coeficiente de conversión CC», corregido después con la aportación de los controles de temperatura. Y ese coeficiente de conversión está fijado en el artículo 2: CC = 2,5.
O sea que las dos cifras son la misma información en dos unidades:
| SCOP | ηs | Qué marca ese valor |
|---|---|---|
| 2,75 | 110 % | Mínimo legal |
| 3,13 | 125 % | Mínimo de baja temperatura |
| 3,75 | 150 % | A+++ escala general |
| 4,38 | 175 % | A+++ escala baja temperatura |
Dos lecturas prácticas salen de esa tabla:
- Un SCOP por encima de 2,75 no es un mérito, es la ley. El anexo II del reglamento exige desde el 26 de septiembre de 2017 una ηs mínima del 110 % a las bombas de calor y del 125 % a las de baja temperatura, así que cualquier máquina que se pueda vender hoy ya está por encima.
- La letra es un tramo y el número es el número. El propio reglamento admite además una tolerancia al verificarla: la ηs medida no puede quedar más de un 8 % por debajo del valor declarado.
La comprobación con la máquina de la tabla cuadra: 4,48 entre 2,5 son 179 %, que está por encima del 175 % de A+++ en la escala de baja temperatura; y 3,26 entre 2,5 son 130 %, dentro del tramo de A++ de la escala general. Son exactamente las dos clases que declara ese catálogo. Cómo se leen esas dos escalas —que no son la misma— lo desarrollamos en qué mirar en la etiqueta energética de una bomba de calor.
España tiene su propia cuenta estacional, y en Madrid pesa 0,75
Esta es la parte que casi nunca aparece en una propuesta y que cambia bastante los números. Además del SCOP europeo, existe un documento reconocido del RITE publicado por el IDAE —«Prestaciones medias estacionales de las bombas de calor para producción de calor en edificios», de febrero de 2014, listado entre los documentos reconocidos del MITECO— con un método propio para estimar el rendimiento estacional en España. Su fórmula es de una línea:
SPF = COPnominal × FP × FC
El FP es un factor de ponderación por zona climática del Código Técnico de la Edificación. Para bombas de calor que toman el calor del aire:
| Zona climática | Equipos centralizados | Equipos tipo split |
|---|---|---|
| A | 0,87 | 0,66 |
| B | 0,80 | 0,68 |
| C | 0,80 | 0,68 |
| D | 0,75 | 0,64 |
| E | 0,75 | 0,64 |
Y el FC corrige la diferencia entre la temperatura a la que vas a distribuir el agua y la temperatura a la que se ensayó el COP. Partiendo de un COP medido a 35 °C:
| Temperatura de distribución | FC |
|---|---|
| 35 °C | 1,00 |
| 40 °C | 0,87 |
| 45 °C | 0,77 |
| 50 °C | 0,68 |
| 55 °C | 0,61 |
| 60 °C | 0,55 |
Esas tres temperaturas son tres tipos de casa: los 35 °C son el terreno del suelo radiante (los tubos de agua caliente bajo el suelo); los 45 °C, el de unos radiadores holgados o de unos fancoils (los equipos que dan frío y calor por aire); y los 55 °C, el de unos radiadores justos.
Madrid es zona de severidad climática en invierno D, como recoge el propio documento en uno de sus ejemplos, así que a una instalación centralizada de aerotermia le corresponde un FP de 0,75. Aplicado a la máquina de la tabla de más arriba, con su COP de 5,10 a 7 °C y 35 °C, sale esto:
| Temperatura de distribución | FC | SPF |
|---|---|---|
| 35 °C | 1,00 | 3,83 |
| 45 °C | 0,77 | 2,95 |
| 55 °C | 0,61 | 2,33 |
Misma máquina, misma ciudad, y de 3,83 a 2,33 solo por la temperatura a la que trabaje el circuito. Ese es el argumento entero de este artículo.
Tres avisos para leer bien esas cifras, y los tres están en el documento:
- Es un método deliberadamente conservador. Los factores se eligieron en «el 15 % de los casos más desfavorables», de modo que hay «una probabilidad del 85 % de que el factor real sea mejor». Sirven por defecto «a falta de una mejor información», y el fabricante puede calcular el SPF de su equipo conforme a la norma EN 14825:2012 en lugar de usarlos.
- Para qué se usa. El umbral que persigue no es una previsión de tu factura: la Decisión 2013/114/UE establece que el SPF mínimo de una bomba de calor eléctrica «que debe considerarse como energía renovable según la Directiva es 2,5». Con 2,33, la tercera fila de la tabla no llegaría.
- Y es un tercer parámetro, no el mismo. Esa Decisión precisa que el SPF se refiere al «coeficiente de rendimiento estacional neto en modo activo (SCOPnet)», que tiene su propio límite de medición. Una razón más para no sumar ni mezclar cifras de documentos distintos.
El anexo I de ese mismo documento da la vuelta a la cuenta y publica el COP nominal mínimo —el medido a 35 °C— que hace falta para pasar ese umbral de 2,5. Para Madrid, en instalación centralizada de aerotermia: 3,34 si vas a distribuir a 35 °C, 3,84 a 40 °C y 4,34 a 45 °C. Es la comprobación más rápida que se puede hacer sobre una ficha técnica.
Para el agua caliente del grifo y la ducha —el ACS— el método obliga a contar con 60 °C de temperatura de distribución y no admite preparar por debajo de 45 °C. Esa parte, con el requisito de rendimiento que le pide el RITE, va en aerotermia y agua caliente sanitaria.
Los kilovatios miden tamaño, y también dependen del punto de ensayo
La tercera cifra es la que más se confunde, porque parece la más simple. El reglamento define la potencia calorífica nominal como «la potencia calorífica declarada de un calefactor cuando suministra calefacción para espacios […] en condiciones nominales estándar, expresada en kW». Y añade el detalle que lo cambia todo: en una bomba de calor, esas condiciones son las condiciones de diseño de referencia del cuadro 4, cuya temperatura exterior de diseño es de −10 °C.
Mientras tanto, las filas de capacidad del catálogo que hemos usado están medidas a 7 °C. Son dos temperaturas exteriores distintas, así que son dos kilovatios distintos y no son intercambiables. Y dentro del propio catálogo la capacidad tampoco es un número fijo: la máquina de la tabla de arriba declara 4,3 kW con el agua a 35 °C y 4,6 kW con el agua a 45 °C, las dos con 7 °C en la calle.
La consecuencia práctica es corta: cuando un presupuesto dice «bomba de calor de 8 kW», eso no responde todavía a si cubre tu vivienda el día más frío del año. Lo que hay que pedir es la capacidad a la temperatura de diseño con la que se ha hecho el cálculo, y el cálculo que hay detrás, que es de lo que va cómo se dimensiona una bomba de calor para una vivienda.
Dos temperaturas deciden cuándo entra el apoyo eléctrico
En el mismo cuadro 4 hay dos datos que casi nunca se comentan y que son los que explican el consumo de enero:
- La temperatura bivalente: la temperatura exterior declarada por el fabricante en la que la capacidad de la máquina iguala la demanda y «por debajo de la cual la capacidad de calefacción declarada requiere una capacidad complementaria». Esa capacidad complementaria suele ser una resistencia eléctrica.
- La temperatura límite de funcionamiento: la que el fabricante declara como aquella por debajo de la cual la máquina ya no entrega calor.
El marco de referencia del reglamento no admite una temperatura bivalente por encima de +2 °C ni un límite de funcionamiento por encima de −7 °C, con una temperatura exterior de diseño de −10 °C. Traducido: dentro de ese marco, una máquina puede estar ya apoyándose en su resistencia con +2 °C en la calle.
Esas dos temperaturas, más los kilovatios de resistencia que asume el cálculo, deciden cuántas horas de invierno se pagan a rendimiento de bomba de calor y cuántas a rendimiento de estufa eléctrica. No aparecen en ninguna etiqueta, pero se piden.
Qué pedir para que dos propuestas se puedan comparar
Con lo anterior, la conversación deja de ser sobre quién tiene el número más alto. Pide que la propuesta recoja:
- El COP con su punto de ensayo completo: temperatura del aire exterior y temperatura del agua. Un COP sin las dos temperaturas no se puede comparar con nada.
- El SCOP de la aplicación que te toca, 35 o 55 °C, y no el mejor de los dos.
- El valor de ηs en porcentaje, que es el número que hay detrás de la letra de la etiqueta.
- La potencia calorífica a la temperatura de diseño usada en el cálculo, no solo la de 7 °C.
- La temperatura bivalente, el límite de funcionamiento y los kilovatios de apoyo eléctrico que se han supuesto.
- La temperatura de impulsión prevista para tu vivienda, porque es la que mueve todas las cifras anteriores.
- El identificador exacto del modelo, de la máquina y del módulo interior, para poder comprobarlo tú.
Si falta el punto 7, lo demás no se puede verificar; y si falta el 6, ninguna de las cifras describe tu casa. Hay más trampas de lectura en los errores al pedir presupuesto de aerotermia.
Elegir el equipo con estos datos delante es parte del estudio previo de una instalación de aerotermia en Madrid. Si tienes dos propuestas sobre la mesa y quieres que las miremos con su ficha técnica al lado, puedes pedirnos una valoración.
Fuentes consultadas
- Reglamento (UE) nº 813/2013 de diseño ecológico de los equipos de calefacción — BOE, consultado el 12 de septiembre de 2026.
- Reglamento delegado (UE) 811/2013 de etiquetado energético — BOE, consultado el 12 de septiembre de 2026.
- Prestaciones medias estacionales de las bombas de calor para producción de calor en edificios — documento reconocido del RITE, MITECO e IDAE, consultado el 12 de septiembre de 2026.
- Documentos reconocidos del RITE — MITECO, consultado el 12 de septiembre de 2026.
- Decisión de la Comisión 2013/114/UE sobre el cálculo de la energía renovable procedente de las bombas de calor — BOE, consultado el 12 de septiembre de 2026.
- Catálogo profesional Daikin Altherma 3 — Daikin España, consultado el 12 de septiembre de 2026.
