
Cuando buscas un caso real de aerotermia en Madrid lo que quieres, en el fondo, es comprobar que la empresa con la que estás hablando ha hecho esto antes. El problema es que casi todo lo que se publica bajo ese nombre es una fotografía de un salón terminado y un párrafo con adjetivos.
La respuesta corta: un caso real se reconoce por lo que se puede contrastar
Un caso es real cuando publica datos que se pueden cruzar entre sí y fotografías de las fases que después quedan tapadas. Si solo hay una imagen del resultado y una frase sobre lo contento que quedó el cliente, no es un caso: es un anuncio con otro formato.
La prueba es sencilla. Coge lo que te enseñan y pregúntate si con eso podrías reconstruir mentalmente la instalación: qué genera el calor, cuánta potencia hay, por dónde se reparte, cómo se hace el agua caliente y qué hay detrás del tabique. Si falta cualquiera de esas cinco cosas, lo que tienes delante no permite juzgar nada.
Los seis datos que vuelven comprobable un caso
No son muchos y ninguno es confidencial:
- El sistema de generación. Una máquina o varias, y si son varias, cómo se coordinan.
- La potencia instalada, en kilovatios. Es el dato que permite comparar con tu propia vivienda cuando el técnico te dé el suyo.
- El emisor, que es por donde entra el calor en la casa: suelo radiante, radiadores o fancoils. Manda sobre el rendimiento del conjunto más que la marca de la máquina.
- Cómo se resuelve el agua caliente, con acumulación o al momento.
- El circuito hidráulico, que es lo que casi nadie enseña: depósito de inercia, grupo de bombeo, vaso de expansión y colector de reparto.
- El tipo de vivienda y la zona. Unifamiliar o piso cambia el problema entero.
Los seis se sostienen solos y, sobre todo, se contradicen entre sí si alguien se los inventa: una potencia que no cuadra con el tipo de vivienda, o un emisor que no pega con la temperatura de trabajo que se anuncia, cantan enseguida.
Nuestro caso: dos máquinas en cascada y 16 kW en una unifamiliar
Lo aplicamos a lo nuestro, que es lo justo. Tenemos publicado un proyecto con doce fotografías propias de la obra: aerotermia en cascada con suelo radiante.
Los datos, con los seis criterios de arriba puestos encima:
| Dato | Lo que publica el proyecto |
|---|---|
| Sistema | Dos máquinas de aerotermia en cascada, gestionadas como un único equipo |
| Potencia | 16 kW conjuntos |
| Emisión | Suelo radiante, tendido habitación por habitación |
| Agua caliente | Con acumulación |
| Circuito | Depósito de inercia, grupo de bombeo, vaso de expansión y colector de reparto |
| Vivienda | Unifamiliar, Comunidad de Madrid |
La cascada no es un adorno técnico: es lo que se hace cuando la casa pide más potencia de la que da con holgura una sola máquina, y por qué se elige eso en lugar de subir de gama está contado en aerotermia en un chalet de Madrid. Que el emisor sea suelo radiante tampoco es casual, porque trabaja con temperaturas de agua más bajas que un radiador; el detalle está en aerotermia con suelo radiante.
Las fotografías que ya no se pueden hacer después
Este es el filtro que más separa un caso real de un catálogo, y no cuesta nada aplicarlo.
Hay fases de una instalación que solo se pueden fotografiar el día que ocurren. Los circuitos de suelo radiante tendidos sobre el panel aislante, antes de verter el mortero, son el ejemplo perfecto: en cuanto se vierte la solera, esa imagen ya no existe para nadie, ni para el propietario. Lo mismo pasa con el cuarto técnico antes de cerrarlo y con el recorrido de las tuberías antes de taparlo.
Una empresa que tiene esas fotografías estuvo allí. Una que solo tiene el salón terminado puede haber estado o puede haber comprado la imagen. Por eso en nuestro proyecto están el tendido del suelo en los dormitorios, el baño y el salón —con el trazado rodeando un pilar, que es donde se ve si el reparto se pensó sobre la obra o sobre el plano—, el circuito hidráulico con su vaso de expansión y el depósito de inercia con el colector.
Si quieres saber por qué ese depósito importa tanto como la máquina, está explicado en el depósito de inercia.
Lo que nuestro caso todavía no publica, y por qué
Aquí es donde casi todos los casos publicados se vuelven sospechosos, porque no les falta nada: lo saben todo, lo cuentan todo y todo salió bien.
El nuestro tiene huecos, y están sin rellenar a propósito. No publicamos el municipio exacto, la superficie de la vivienda en metros cuadrados, el modelo concreto de las máquinas, la temperatura de impulsión de diseño, los litros de los depósitos, el número de circuitos de suelo radiante ni el plazo de ejecución. No es discreción comercial: es que esos datos tienen que confirmarlos quien hizo la instalación, y mientras no los confirme, escribirlos sería inventarlos. Un número plausible es exactamente igual de falso que uno disparatado.
Hay además dos cosas que sí decimos de las fotografías, porque forman parte de poder creerlas:
- En tres de las doce se han borrado objetos ajenos a la obra que estaban en la escena —material suelto, una escoba—. Nada de lo instalado se ha tocado.
- Dos fotografías se quedaron sin ese retoque y se publicaron tal cual, recortadas y nada más, precisamente porque la herramienta alteraba la instalación: en una cambiaba el asa de un módulo y en otra añadía o borraba tubo de suelo radiante. Eso ya no es limpiar una imagen, es falsearla.
La regla que seguimos en los próximos proyectos es esa: se quitan objetos ajenos a la obra; nunca se retoca, se añade ni se quita nada instalado.
La palabra «proyecto» significa dos cosas y conviene separarlas
Esto confunde a mucha gente y conviene dejarlo claro antes de que alguien lo use a su favor.
Un proyecto en el sentido de esta página es una obra terminada que se enseña como referencia. Un proyecto en el sentido del RITE, el reglamento que regula las instalaciones térmicas, es un documento técnico concreto, y solo hace falta cuando la potencia supera los 70 kW; entre 5 y 70 kW lo que corresponde es una memoria técnica (Real Decreto 1027/2007, artículo 15). Los 16 kW del caso de arriba van, por tanto, por memoria técnica, no por proyecto.
El documento que de verdad acredita una instalación ante la Administración no es ninguno de los dos: es el certificado de la instalación, que identifica a la empresa instaladora y al instalador habilitado, recoge los resultados de las pruebas de puesta en servicio y declara que lo ejecutado se corresponde con la memoria técnica o el proyecto (artículo 23); y tiene que quedar registrado ante la comunidad autónoma antes de poder poner la instalación en marcha (artículo 24).
Dicho de otra forma: un caso publicado no demuestra que una instalación esté legalizada, y ninguna galería de fotos sustituye a ese certificado. Cómo va ese trámite y quién presenta cada cosa está en legalización de aerotermia en Madrid.
Un caso real no es un presupuesto para tu casa
Conviene decirlo porque es el malentendido más caro de todos.
De un caso bien documentado se deduce cómo trabaja esa empresa. No se deduce qué necesita tu vivienda. El caso de arriba se resolvió con suelo radiante porque esa casa lo admitía, y eso no significa que haga falta levantar el suelo en la tuya: la mayoría de las sustituciones de caldera se hacen con los radiadores que ya hay. Lo que marca la potencia que necesitas es la superficie de tu vivienda y el sistema hidráulico que ya tengas, y eso sale de la visita.
Así que el orden sensato es este: el caso sirve para decidir con quién te sientas; las doce preguntas para elegir instalador sirven para comprobar que puede firmar el trabajo; y leer el presupuesto por partidas sirve para saber qué te están proponiendo a ti. Son tres cosas distintas y ninguna sustituye a las otras dos.
Fuentes consultadas
- Documentación del proyecto propio de aerotermia en cascada con suelo radiante en una vivienda unifamiliar de la Comunidad de Madrid, publicada con doce fotografías de obra en /proyectos/aerotermia-cascada-suelo-radiante, y la nota interna de retoque fotográfico que acompaña a ese material. Consultado el 6 de octubre de 2026.
- Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, Real Decreto 1027/2007, texto consolidado — BOE: artículo 15, sobre cuándo la documentación técnica de diseño es proyecto y cuándo memoria técnica, con los umbrales de 5 y 70 kW; artículo 23, sobre el contenido mínimo del certificado de la instalación y quién lo suscribe; y artículo 24, sobre el registro del certificado ante el órgano competente de la comunidad autónoma antes de la puesta en servicio. Consultado el 6 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes
¿Puedo visitar una instalación ya terminada antes de contratar?
Puedes pedirlo, pero depende de que el propietario de esa vivienda dé permiso: es su casa, no un piso piloto, y muchas veces la respuesta es que no. Lo que sí debería estar siempre disponible es la documentación fotográfica de la obra y sus datos técnicos. Si una empresa no puede enseñar ni una cosa ni la otra, el problema no es la disponibilidad del propietario.
¿Por qué los casos publicados no dicen la dirección ni el municipio exacto?
Porque la instalación está dentro del domicilio de un cliente y su ubicación es un dato suyo, no de la empresa que la montó. Lo normal y lo correcto es publicar la provincia o la comunidad y el tipo de vivienda, y concretar el municipio solo si el propietario lo autoriza. Un caso que publica la calle y el número sin más debería llamar la atención antes que tranquilizar.
¿Se pueden retocar las fotografías de un caso real?
Depende de qué se retoque. Quitar de la imagen objetos ajenos a la obra —una escoba, ropa, material suelto— no cambia lo que se está enseñando. Alterar lo instalado sí: añadir o borrar tubo, cambiar una pieza o recomponer una conexión convierte la fotografía en una ilustración. La diferencia no es de grado, es de naturaleza, y una empresa debería poder decir cuál de las dos cosas ha hecho.
¿Sirve de algo un caso real si mi vivienda es distinta?
Sirve para juzgar a la empresa, no para dimensionar tu casa. De un caso publicado se deduce si ese instalador documenta lo que hace, si entiende el circuito hidráulico y si enseña las fases que luego quedan tapadas. Lo que no se deduce es qué necesita tu vivienda: eso depende de su superficie y del sistema que ya tengas, y sale de la visita.
