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Aerotermia industrial: qué cambia en una nave

La aerotermia industrial es la misma bomba de calor a otra escala. Qué calienta en una nave, qué papeles pide por encima de 70 kW y qué ficha CAE le toca.

Por Erick José Piñerua Jiménez, que edita los contenidos de esta web desde PotencIA Soluciones

10 min de lectura · Actualizado el 10 de octubre de 2026

Un técnico con camisa de trabajo azul marino consulta en una tableta unas tablas de datos junto a un equipo de aerotermia montado en la pared, con su depósito de agua caliente, las tuberías de cobre y negras y un manómetro, y dos hojas impresas con más tablas sobre la encimera

¿Qué es la aerotermia industrial?

Es la misma bomba de calor que se pone en una casa, con más potencia y aplicada a una nave, un taller o un almacén. Saca el calor del aire de fuera y lo lleva al agua o al aire de dentro, y con ese mismo equipo se calienta y se enfría la nave, se climatizan las oficinas, se da agua caliente a los vestuarios y, en muchos casos, se cubre un proceso que pida agua a temperatura moderada.

Lo que cambia frente a una vivienda no es la tecnología. Cambian tres cosas que conviene saber antes de pedir presupuesto: qué se puede calentar con ella y qué no, qué papeles pide cuando la potencia pasa de 70 kW y qué ficha de certificados de ahorro energético le toca, que no es la de una casa ni la de una oficina.

Este artículo va de eso. Si la nave es alquilada, hay una cuarta cosa que va antes que todas —el permiso del propietario por escrito— y la tienes contada en aerotermia en un local o una nave de alquiler.

Qué se calienta con aerotermia en una nave, y qué no

La aerotermia trabaja mejor cuanto más baja es la temperatura del agua que tiene que dar. En una nave eso deja cuatro usos claros y uno que hay que estudiar aparte:

UsoCómo se resuelveEncaje
Calentar la naveSuelo radiante, o aerotermos de agua: los ventiladores con una batería de agua caliente que se cuelgan del techoBueno
Oficinas y zonas de trabajoFancoils (equipos que dan frío y calor por aire) o un sistema por conductosBueno, y además da frío en verano
Agua caliente de vestuarios y aseosAcumulador de agua caliente conectado al mismo equipoBueno
Procesos a temperatura moderadaAgua caliente para lavado, limpieza o un proceso que no pida mucha temperaturaBueno, según la temperatura
Procesos que piden vapor o agua muy caliente—Hay que estudiarlo: a veces encaja un equipo de alta temperatura, a veces una combinación con la caldera

Ojo con la palabra «aerotermo»: en una nave suele llamarse así al ventilador de techo con batería de agua, el que reparte el calor. No es lo mismo que el aerotermo de agua caliente doméstico, que es un termo con bomba de calor.

El caso que más dudas da es el último. Cuando el proceso necesita más temperatura de la que da con comodidad una bomba de calor, la salida habitual no es renunciar a ella sino combinarla: la bomba de calor hace la mayor parte del trabajo y la caldera solo entra cuando hace falta. El catálogo oficial de certificados de ahorro energético recoge esa forma de trabajar —lo llama hibridación— con fichas propias, de la TER170 a la TER179, para edificios no residenciales. Si tu proceso está en ese límite, es lo primero que hay que medir.

Por encima de 70 kW hace falta un proyecto

Una nave mediana se pasa enseguida de la potencia de una casa, y eso cambia los papeles. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) fija los umbrales en su artículo 15:

  • Más de 70 kW de potencia térmica nominal en generación de calor o frío: proyecto.
  • De 5 a 70 kW: el proyecto puede sustituirse por una memoria técnica.
  • Menos de 5 kW: no hace falta acreditar nada ante la Comunidad.

Dos detalles del mismo artículo que en una nave importan mucho:

  1. Las potencias se suman. Si en el mismo edificio hay varios generadores de calor o de frío, la potencia que decide si hace falta proyecto es la suma de todos (artículo 15.2). Tres equipos de 30 kW son 90 kW a efectos de papeles.
  2. Cambiar la caldera ya es una reforma. El artículo 2 considera reforma el cambio del tipo de energía e incluso la sustitución de un generador por otro de características similares. Pasar de una caldera de gasóleo a una bomba de calor entra de lleno.

Para ponerla en marcha, la empresa instaladora registra el certificado de la instalación ante el órgano competente de la Comunidad de Madrid —Industria— junto con el proyecto o la memoria técnica de lo que se ha ejecutado de verdad (artículo 24). Cómo es ese trámite en una vivienda está en legalización de la aerotermia en Madrid, y qué documento queda al final, en el certificado RITE. En una nave es el mismo camino con un proyecto delante.

La parte del proceso no es una instalación RITE

Esto es lo que más sorprende y lo que más cambia el presupuesto. El RITE se aplica a las instalaciones que atienden el bienestar térmico y la higiene de las personas: calefacción, refrigeración, ventilación y agua caliente sanitaria. Y su artículo 2.6 lo dice al revés para que no haya duda: no se aplica a las instalaciones térmicas de procesos industriales, agrícolas o de otro tipo en la parte que no esté destinada a esa demanda de las personas.

Traducido a una nave con una sola bomba de calor que calienta las oficinas y además da agua para un proceso:

  • La parte de oficinas, nave y vestuarios es RITE: proyecto o memoria, registro y todo lo anterior.
  • La parte del proceso queda fuera del RITE, pero no fuera de la ley: siguen aplicando el reglamento de seguridad de las instalaciones frigoríficas, el reglamento europeo de gases fluorados y lo que pida la propia actividad.

Por eso conviene que el proyecto separe desde el principio qué potencia va a cada uso. No es un tecnicismo: decide qué se registra, cómo y qué ficha de ahorro se usa.

Los certificados de ahorro energético de una nave van por otra ficha

Los certificados de ahorro energético (los CAE) también existen para la industria, pero con su propia ficha. El catálogo oficial de medidas tiene dos que encajan con una nave:

  • IND040, sustitución de caldera de combustión por bomba de calor. Su ámbito es la sustitución total de la caldera de un establecimiento industrial, y cubre expresamente la calefacción, el agua caliente sanitaria y el proceso térmico para producción. Es decir: la parte que el RITE deja fuera sí cuenta para los CAE.
  • IND060, sustitución del equipo de climatización por bomba de calor eléctrica, de cualquier tipo: aire-aire, aire-agua, agua-agua o combinadas.

La diferencia práctica con una vivienda o una oficina está en cómo se calcula el ahorro. La ficha de un edificio terciario, la TER100, parte de la clasificación energética del edificio anterior a la obra. La IND040 no la necesita: calcula el ahorro en calefacción y proceso con cuatro datos de la instalación:

  • la potencia nominal de la caldera que se retira, según su ficha técnica o la última inspección;
  • su rendimiento, según ficha, la última inspección o un valor de referencia del propio catálogo;
  • el rendimiento estacional de la bomba de calor (el SCOP, que explicamos en qué son el SCOP, el COP y la potencia);
  • y 1.920 horas al año de funcionamiento como valor de referencia, que se puede sustituir por el real si se justifica.

Un ejemplo con números inventados, solo para entender la fórmula —no es una estimación de tu nave—: una caldera de 100 kW con un rendimiento del 85 % sustituida por una bomba de calor con un SCOP de 3,5 da, con las 1.920 horas de referencia, un ahorro de energía final de unos 171.000 kWh al año (cálculo propio con la fórmula de la ficha: 100 × (1/0,85 − 1/3,5) × 1.920). Ese ahorro es el que se convierte en certificados. Cuánto vale cada certificado no lo fija la ficha: depende del mercado y de quien los compre.

Lo que la ficha pide para justificarlo también conviene tenerlo previsto antes de quitar la caldera: las facturas de la inversión con el detalle de los equipos, un informe fotográfico de la instalación antes y después, la declaración responsable sobre otras ayudas y, cuando sea obligatoria, la comunicación de puesta en servicio registrada en la Comunidad. Qué fotografiar y guardar está en qué documentar antes de retirar la caldera.

Y una aclaración que ahorra expectativas: la deducción del IRPF por obras de eficiencia energética está escrita para viviendas y no se aplica a una nave. Lo explicamos con el texto de la ley en el artículo del local o la nave de alquiler.

Lo que conviene tener a mano antes de la visita

Con estos datos, la visita técnica sirve para decidir y no solo para mirar:

  1. La placa de la caldera actual: potencia y combustible. Es el primer dato de la ficha IND040 y el punto de partida del dimensionado.
  2. La última inspección o el último certificado de mantenimiento, si los hay: llevan el rendimiento medido.
  3. Para qué se usa el calor: nave, oficinas, vestuarios, proceso. Y, si hay proceso, a qué temperatura necesita el agua.
  4. Las horas de uso: turnos, días de la semana, si se para en verano.
  5. Dónde puede ir la máquina: cubierta, patio o fachada, con el espacio libre alrededor que necesita.
  6. La potencia eléctrica contratada: una bomba de calor de nave suele pedir más potencia de la que había con una caldera de gas o gasóleo, y es mejor saberlo en la visita que a mitad de obra.
  7. Si la nave es tuya o alquilada: si es alquilada, el permiso del propietario va antes que el presupuesto.

Cómo lo planteamos

Sustituimos también salas de calderas grandes, no solo la caldera de una vivienda, y en una nave el orden es el mismo de siempre con un paso más al principio: separar qué potencia va a las personas y cuál al proceso, porque de eso dependen el proyecto, el registro ante Industria y la ficha de los CAE. Cómo es la sustitución, qué se queda y qué se retira está en sustitución de la sala de calderas.

Si tienes una nave, un taller o un almacén en Madrid con caldera de gas o gasóleo, cuéntanos cómo es la instalación y lo estudiamos contigo antes de que nadie firme nada.

Fuentes consultadas

  • Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, texto consolidado — BOE: artículo 2, apartados 1, 3, 4 y 6, sobre el ámbito de aplicación referido al bienestar térmico y la higiene de las personas, lo que se considera reforma —incluida la sustitución de un generador por otro de similares características— y la exclusión de las instalaciones de procesos industriales en la parte no destinada a esa demanda; artículo 15, apartados 1 y 2, sobre los umbrales de 70 kW y 5 kW para el proyecto y la memoria técnica y la suma de potencias de varios generadores; y artículo 24, sobre el registro del certificado de la instalación ante el órgano competente de la comunidad autónoma para la puesta en servicio. Última actualización del texto consolidado: 2 de agosto de 2022. Consultado el 10 de octubre de 2026.
  • Resolución de 3 de julio de 2024, de la Dirección General de Planificación y Coordinación Energética, por la que se actualiza el catálogo de medidas estandarizadas de eficiencia energética — BOE-A-2024-14816: ficha IND040, versión V1.1, sector industrial, con su ámbito de aplicación (calefacción, agua caliente sanitaria y proceso térmico para producción), la fórmula del ahorro en calefacción y proceso con la potencia de la caldera sustituida, su rendimiento, el SCOP de la bomba de calor y las 1.920 horas equivalentes de referencia, y la documentación justificativa; ficha IND060, versión V1.1, sobre la sustitución de generadores de climatización por bombas de calor de accionamiento eléctrico; y fichas TER170 a TER179, sobre la hibridación de calderas de combustión con bombas de calor de accionamiento eléctrico en edificios no residenciales, por zonas climáticas. Consultado el 10 de octubre de 2026.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la aerotermia industrial?

Es la misma tecnología que la aerotermia de una casa, una bomba de calor que saca el calor del aire de fuera y lo lleva al agua o al aire de dentro, pero con equipos de más potencia y aplicada a una nave, un taller o un almacén. Sirve para calentar y enfriar la nave y las oficinas, para el agua caliente de los vestuarios y para procesos que necesiten agua a temperatura moderada. Lo que cambia frente a una vivienda no es tanto la máquina como los papeles: por encima de 70 kW el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios exige un proyecto, y los certificados de ahorro energético se calculan con una ficha distinta, la IND040.

¿Hace falta proyecto para poner aerotermia en una nave?

Depende de la potencia. El artículo 15 del RITE exige un proyecto cuando la potencia térmica nominal que se instala es mayor de 70 kW; entre 5 y 70 kW basta una memoria técnica. Si hay varios equipos, para decidirlo se suman sus potencias. Y para ponerla en servicio, la empresa instaladora registra el certificado de la instalación ante la Comunidad de Madrid, como pide el artículo 24.

¿Una nave puede pedir certificados de ahorro energético (CAE) por cambiar la caldera?

Sí, y con su propia ficha. El catálogo oficial tiene la IND040 para sustituir una caldera de combustión por una bomba de calor en un establecimiento industrial, tanto para calefacción como para agua caliente o para un proceso térmico de producción, y la IND060 para cambiar el equipo de climatización por una bomba de calor. En la IND040 el ahorro se calcula a partir de la potencia de la caldera que se retira, su rendimiento, el rendimiento estacional de la bomba de calor y 1.920 horas de funcionamiento al año como valor de referencia.

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