
La respuesta corta: una instalación de aerotermia son dos mitades, y solo una se elige en un catálogo
Lo que se compra son tres o cuatro equipos —la máquina de fuera, el módulo interior y, si hay agua caliente, su depósito—. Lo que se construye es todo lo demás: el circuito de agua que los une, con su vaso de expansión, su válvula de seguridad, su grupo de llenado, su filtro, sus purgadores, su punto de vaciado, sus llaves de corte y su aislamiento. La primera mitad se decide leyendo fichas; la segunda se monta en tu casa, tubo a tubo, y es donde el reglamento impone obligaciones pieza por pieza.
Esa segunda mitad es la que casi nunca aparece detallada, y es justo la que decide si la instalación va a funcionar bien. Un equipo excelente con un circuito mal resuelto rinde mal, hace ruido y da avisos; un equipo normal con un circuito bien hecho no da guerra.
Debajo va la lista completa, agrupada por para qué sirve cada pieza, con lo que exige la norma en cada caso y —al final— cómo comprobar en una instalación ya montada que no falta ninguna.
Las piezas grandes: las que sí vienen en el presupuesto
Estas tres o cuatro son las que todo el mundo nombra, así que van rápido.
- La máquina. Es la caja de fuera, la que intercambia con el aire. Dentro lleva el compresor y el ventilador.
- El módulo interior. Es la pieza de dentro que pasa ese calor al agua de la casa y la gobierna. En una instalación monobloc buena parte de su función va ya dentro de la máquina y a la casa entra directamente agua; en una bibloc hay dos cajas y el gas frigorífico llega hasta dentro. Cuál conviene y por qué lo tienes en aerotermia monobloc o bibloc.
- El depósito de agua caliente sanitaria, que es el agua del grifo y la ducha. Es un acumulador con un serpentín dentro.
- El depósito de inercia, que es otra cosa distinta y no siempre hace falta. Es volumen de agua añadido al circuito de calefacción, y cuándo lo pide de verdad una vivienda lo explica entero el depósito de inercia en aerotermia.
Hasta aquí, lo previsible. Lo que sigue es lo que se monta alrededor.
Por qué esto no es una lista de recomendaciones
Antes de entrar pieza a pieza conviene saber de dónde salen las exigencias, porque cambia cómo se leen.
Cambiar una caldera por una aerotermia es, a efectos legales, una reforma de una instalación térmica. El Real Decreto 1027/2007, que aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios —el RITE, que es la norma que regula la calefacción, la refrigeración y el agua caliente de los edificios en España— lo dice en su artículo 2.3, que considera reforma, entre otros casos:
b) La sustitución de un generador de calor o frío por otro de diferentes características […]
d) El cambio del tipo de energía utilizada o la incorporación de energías renovables.
Una sustitución de caldera por aerotermia cumple las dos. Y el mismo artículo aclara en su apartado 2 que el RITE se aplica a las instalaciones que se reformen «exclusivamente en lo que a la parte reformada se refiere». O sea: justamente el circuito hidráulico nuevo.
Eso es lo que convierte la lista de abajo en requisitos y no en buenas prácticas. El trámite que viene después —documentar la instalación y registrarla— es otro asunto y lo cuenta cómo legalizar una instalación de aerotermia en Madrid.
El grupo de seguridad: lo que impide que el circuito se rompa
Un circuito cerrado de calefacción es agua atrapada en un recinto de volumen fijo. Cuando se calienta, se dilata; si no tiene dónde crecer, la presión sube hasta romper por el punto más débil. Estas piezas existen para eso y son las menos negociables de todas.
El vaso de expansión. Es un recipiente con una membrana y una cámara de aire: cuando el agua se dilata, empuja la membrana y el aire se comprime. La IT 1.3.4.2.4 del RITE:
Los circuitos cerrados de agua o soluciones acuosas estarán equipados con un dispositivo de expansión de tipo cerrado, que permita absorber, sin dar lugar a esfuerzos mecánicos, el volumen de dilatación del fluido.
«De tipo cerrado» descarta el vaso abierto de las instalaciones antiguas, ese depósito en el desván que muchos recordarán. Su dimensionado la norma lo remite al capítulo 9 de la UNE 100155.
La válvula de seguridad. Es la salida de emergencia: si aun con el vaso la presión pasa de un valor, se abre y descarga. La IT 1.3.4.2.5 añade tres condiciones que se comprueban mirando:
Los circuitos cerrados con fluidos calientes dispondrán, además de la válvula de alivio, de una o más válvulas de seguridad. […] Su descarga estará conducida a un lugar seguro y será visible.
Y el punto 3 del mismo apartado: «Las válvulas de seguridad deben tener un dispositivo de accionamiento manual para pruebas que, cuando sea accionado, no modifique el tarado de las mismas». Traducido: la válvula lleva una palanquita o un pomo para abrirla a mano, y su descarga no puede acabar en un rincón oculto donde nadie vea que está goteando. Una válvula que descarga a un desagüe tapado es una válvula que puede llevar meses perdiendo agua sin que nadie lo sepa.
El presostato de falta de presión. El apartado 5 de esa misma instrucción cierra el grupo: «Se dispondrá un dispositivo de seguridad que impidan la puesta en marcha de la instalación si el sistema no tiene la presión de ejercicio de proyecto o memoria técnica». Es lo que evita que el equipo arranque con el circuito medio vacío.
Dónde está físicamente cada una varía: en muchos equipos el vaso y la válvula de seguridad del circuito de calefacción vienen ya montados dentro del módulo interior, y en otros hay que añadirlos en la obra. Lo dice el manual de instalación del equipo concreto.
Por dónde entra el agua y por dónde sale
Dos operaciones que parecen menores y tienen su propia regulación: llenar el circuito y vaciarlo.
El llenado. La IT 1.3.4.2.2 describe un conjunto con un orden obligatorio:
Antes de este dispositivo se dispondrá una válvula de cierre, un filtro y un contador, en el orden indicado. El llenado será manual, y se instalará también un presostato que actúe una alarma y pare los equipos.
El «dispositivo» es el desconector, una pieza que separa físicamente el circuito de la red de agua de la casa. Su función la explica la propia norma: evitar «el reflujo del agua de forma segura en caso de caída de presión en la red pública». Sin él, una bajada de presión en la calle podría succionar hacia la red general el agua del circuito de calefacción, que lleva años dando vueltas por radiadores y a veces con anticongelante dentro.
Fíjate en dos palabras: el llenado será manual. Un grupo de llenado automático que va reponiendo solo lo que se pierde enmascara una fuga —el circuito nunca baja de presión y nadie se entera de que está perdiendo agua—. Y esa reposición continua mete oxígeno nuevo, que es lo que oxida por dentro.
En ese mismo punto de conexión va además una válvula automática de alivio, con «un diámetro mínimo DN 20» y tarada «a una presión igual a la máxima de servicio en el punto de conexión más 0,2 a 0,3 bar». No confundirla con la de seguridad: son dos y hacen cosas distintas.
El vaciado. La IT 1.3.4.2.3 empieza por el principio: «Todas las redes de tuberías deben diseñarse de tal manera que puedan vaciarse de forma parcial o total». El vaciado total se hace por el punto accesible más bajo, y para una vivienda —muy por debajo de los 70 kW— la tabla pide un diámetro mínimo de DN 20 en calor. Dos condiciones más que se ven a simple vista: «La conexión entre la válvula de vaciado y el desagüe se hará de forma que el paso de agua resulte visible» y «Las válvulas se protegerán contra maniobras accidentales».
Los purgadores. El aire dentro del circuito es la causa más común de ruido y de radiadores que no calientan por arriba. El punto 6 de la misma instrucción:
Los puntos altos de los circuitos deben estar provistos de un dispositivo de purga de aire, manual o automático. El diámetro nominal del purgador no será menor que 15 mm.
Los fabricantes dicen lo mismo con otras palabras. El manual de instalación de la Daikin Altherma 3 M lo pone como aviso: «Instale válvulas de purga de aire en todos los puntos altos del sistema». Y añade el detalle que más veces se queda sin hacer, que va al final de este artículo.
El filtro: la pieza pequeña que protege a la grande
En una sustitución de caldera esta es, con diferencia, la pieza que más problemas evita. El circuito viejo de una casa lleva décadas soltando óxido y arrastrando lodos; el intercambiador de una bomba de calor tiene pasos estrechos y se ensucia con mucho menos de lo que aguantaba una caldera.
La IT 1.3.4.2.8 lo exige en tres líneas:
Cada circuito hidráulico se protegerá mediante un filtro con una luz de 1 mm, como máximo […] Los elementos filtrantes se dejarán permanentemente en su sitio.
Y entre esas dos, su punto 2 aprieta la malla para las piezas delicadas: las válvulas automáticas de diámetro nominal mayor que DN 15 y los contadores se protegen con filtros de 0,25 mm de luz como máximo, cuatro veces más finos que el general.
Tres cosas de ahí. Que es cada circuito, no uno para toda la casa. Que las válvulas motorizadas de zona y los contadores llevan el suyo propio y más fino. Y que el cartucho filtrante se queda puesto: hay quien lo retira después del primer lavado del circuito para ganar caudal, y eso deja al intercambiador sin protección justo cuando empieza a trabajar.
El fabricante va en la misma dirección y lo pone como condición, no como consejo. El manual de la Altherma 3 M, sobre la válvula de aislamiento con filtro integrado que entrega con el equipo: «La instalación de la válvula en la entrada de agua es obligatoria».
Si la instalación entra en una vivienda antigua, el estado del circuito existente merece mirarse antes: está en aerotermia en una vivienda antigua de Madrid.
Lo que va en cada radiador, y que casi nadie mira
Esta es la exigencia más ignorada de todas, y está escrita sin condiciones. La IT 1.3.4.2.12, entera:
Todas las unidades terminales por agua tendrán válvulas de cierre en la entrada y en la salida del fluido portador, así como un dispositivo manual o automático, para poder modificar las aportaciones térmicas, una de las válvulas será específicamente destinada para el equilibrado del sistema.
«Unidad terminal» es cada radiador, cada fancoil, cada circuito de suelo radiante. Y lo que pide son tres cosas por cada uno: llave de corte a la entrada y a la salida, algo para regular lo que entrega, y una de esas llaves destinada al equilibrado.
El equilibrado es repartir el caudal para que a cada emisor le llegue el que le toca. Sin él, el agua coge el camino corto: los radiadores cercanos al equipo van sobrados y los del fondo de la casa se quedan tibios, con el circuito entero funcionando y consumiendo. Es la avería fantasma que se intenta resolver subiendo la temperatura del agua, que es lo peor que se puede hacer con una aerotermia, porque su rendimiento cae precisamente al calentar más.
La norma insiste en el capítulo de eficiencia, IT 1.2.4.2.7: «Se conseguirá el equilibrado hidráulico de los circuitos de tuberías durante la fase de diseño empleando válvulas de equilibrado, si fuera necesario». En fase de diseño, no improvisando al final.
Cómo se reparte la casa por zonas y qué control lleva cada una es otro asunto y está en termostatos y zonas en una instalación de aerotermia.
El aislamiento tiene un número, y se mide con una cinta
El aislante de las tuberías es un componente más, con espesor exigido en una tabla. No es un acabado.
La IT 1.2.4.2.1.1 obliga a aislar toda tubería, accesorio, equipo y depósito que lleve fluido a más de 40 °C por locales no calefactados, y también los que lleven fluido más frío que el ambiente. Para el caso corriente de una vivienda —tubería de hasta 35 mm de diámetro exterior, agua entre 40 y 60 °C— el procedimiento simplificado deja estos mínimos:
| Tramo | Por dentro del edificio | Por fuera |
|---|---|---|
| Calefacción, hasta 35 mm de diámetro | 25 mm | 35 mm |
| Agua caliente sanitaria, hasta 35 mm | 30 mm | 40 mm |
El agua caliente sanitaria sube 5 mm porque son redes de funcionamiento continuo. Y hay tres reglas alrededor de la tabla que valen más que la tabla misma, porque son las que se incumplen:
- El retorno lleva lo mismo que la ida. «Los espesores mínimos de aislamiento de las redes de tuberías de retorno de agua serán los mismos que los de las redes de tuberías de impulsión».
- Los accesorios también se aíslan. «Los espesores mínimos de aislamiento de los accesorios de la red, como válvulas, filtros, etc., serán los mismos que los de la tubería en que estén instalados». Un cuerpo de válvula desnudo entre dos tramos forrados es un agujero térmico y el sitio donde aparece la condensación en verano.
- Fuera, el aislante necesita su propia piel. «Cuando las tuberías o los equipos estén instalados en el exterior del edificio, la terminación final del aislamiento deberá poseer la protección suficiente contra la intemperie. En la realización de la estanquidad de las juntas se evitará el paso del agua de lluvia». Una coquilla de espuma negra a la vista, sin forrar, se deshace en dos veranos de sol de Madrid. Es el defecto visible más frecuente de todos.
Hay una excepción legítima y conviene conocerla para no reclamar de más: el tramo final de hasta 25 mm de diámetro y menos de 10 m que va empotrado en tabique o suelo hasta la unidad terminal puede llevar 10 mm.
Lo que ese aislamiento se ahorra en consumo, con el tope que fija la norma a las pérdidas del circuito, está contado en cuánto consume una aerotermia en invierno.
La bomba, las conexiones flexibles y dónde va la sonda
Tres piezas sueltas que cierran el circuito.
La bomba circuladora mueve el agua. El RITE no le pone un rendimiento propio: la remite a la normativa europea de diseño ecológico en su IT 1.2.4.2.5, que alcanza expresamente a las «bombas hidráulicas» y a los «circuladores sin prensaestopas independientes y circuladores sin prensaestopas integrados en productos». Añade un criterio de sentido común que sí conviene exigir: «La selección de los equipos de propulsión de los fluidos portadores se realizará de forma que su rendimiento sea máximo en las condiciones calculadas de funcionamiento», y para caudal variable, en las condiciones medias de una temporada.
Las conexiones flexibles. La IT 1.3.4.2.1 pide que «las conexiones entre tuberías y equipos accionados por motor de potencia mayor que 3 kW se efectuarán mediante elementos flexibles». Son manguitos que desacoplan la tubería del equipo para que la vibración no viaje por el tubo hasta el resto de la casa. Cuando el equipo supera ese umbral, no son un extra antirruido: son parte del montaje.
La sonda de temperatura. Aquí hay una exigencia que se comprueba de un vistazo y que se incumple a menudo, en la IT 1.3.4.4.5:
En el caso de medida de temperatura en circuitos de agua, el sensor penetrará en el interior de la tubería o equipo a través de una vaina, que estará rellena de una sustancia conductora de calor. No se permite el uso permanente de termómetros o sondas de contacto.
La vaina es un tubito ciego roscado a la tubería: la sonda entra dentro y lee el agua sin tocarla. Una sonda sujeta por fuera con una brida lee una mezcla del agua y del cuarto, y la regulación acaba trabajando con un dato que no es el real. El mismo apartado pide que los manómetros lleven «dispositivos de amortiguación de las oscilaciones de la aguja indicadora», que es lo que permite leer una presión en vez de ver una aguja bailando.
Hasta dónde llega la norma en una vivienda
Conviene saber también qué no se puede exigir, porque hay listas de instrumentación circulando que corresponden a otra escala de instalación.
El equipamiento mínimo de instrumentos de medida que detalla el RITE —termómetro en los colectores de ida y retorno, manómetro en el vaso de expansión, termómetro en el retorno de cada circuito secundario, manómetro de diferencia de presión en cada bomba— es el de la IT 1.3.4.4.5.6, y ese apartado empieza acotándose: «En instalaciones de potencia térmica nominal mayor que 70 kW». Una vivienda unifamiliar corriente se mueve muy por debajo de esa cifra, así que esa lista completa no le aplica.
Lo que sí le aplica, sin umbral de potencia, son los apartados anteriores del mismo punto: que haya instrumentación suficiente para supervisar el funcionamiento, que se pueda leer sin esfuerzo, que las sondas vayan en vaina y que los manómetros estén amortiguados.
Y una exigencia de accesibilidad que conviene reclamar el día del montaje, porque después cuesta mucho más, de la IT 1.3.4.4.3:
Los elementos de medida, control, protección y maniobra se deben instalar en lugares visibles y fácilmente accesibles.
Su punto 3 va más lejos con lo que queda escondido: para los equipos que deban quedar ocultos exige prever un acceso fácil, que en los falsos techos haya registros cerca de cada uno y que puedan abrirse sin necesidad de recurrir a herramientas, y que la situación exacta de esos accesos y de los equipos a los que sirven quede reflejada en los planos finales de la instalación.
Dos consecuencias prácticas. Un registro en el falso techo que hay que desatornillar no cumple: tiene que abrirse sin herramienta. Y la posición exacta de cada pieza escondida tiene que constar en los planos finales, que son documentación que te corresponde recibir. Sin ese plano, dentro de unos años localizar una llave de corte pasa por abrir agujeros.
Cómo comprobar tu instalación cuando ya está montada
Nada de lo de arriba necesita herramienta. Con el cuarto técnico abierto y diez minutos:
- El purgador automático, destapado. Es el detalle que anuncia el propio fabricante: «La unidad incorpora una válvula de purga de aire automática. Asegúrese de que esté abierta. Todas las válvulas de purga de aire automáticas del sistema […] deben permanecer abiertas tras la puesta en marcha». El capuchón se cierra durante las pruebas de presión y a veces nadie vuelve a abrirlo.
- La descarga de la válvula de seguridad, visible y conducida. Que se vea dónde termina y que no acabe en un hueco ciego.
- El paso de agua del vaciado, visible, y la llave protegida contra una maniobra accidental.
- Un filtro a la entrada del equipo, con su cartucho puesto.
- Dos llaves por radiador, entrada y salida, y alguna preparada para equilibrar.
- El aislamiento continuo: sin válvulas desnudas, con el retorno forrado igual que la ida y con los tramos de intemperie protegidos por fuera, no solo con la coquilla a la vista.
- Las sondas, en vaina, no pegadas con bridas al tubo.
- El plano final con la posición de lo que quedó oculto.
Si algo de esa lista falta, no significa que la instalación esté mal hecha entera: significa que hay una pregunta concreta que hacer, con el apartado del reglamento delante. Que es una conversación bastante distinta.
Para leer estas piezas dentro de una oferta antes de firmarla, línea por línea, está cómo leer un presupuesto de aerotermia partida por partida; y qué alcance cubre un trabajo completo, en qué incluye una instalación llave en mano.
Cómo lo hacemos nosotros
En la visita miramos el circuito que ya tienes antes de hablar de equipos, porque el estado de las tuberías, de las llaves y de los emisores condiciona la mitad de esta lista. De ahí sale qué se conserva y qué se sustituye, y eso va escrito en el presupuesto en vez de quedar como «material de instalación».
Si estás comparando ofertas o quieres que alguien mire lo que ya está montado, cuéntanos cómo es tu casa: la visita es sin compromiso. El trabajo completo, con el montaje y los trámites, lo tienes en instalación de aerotermia en Madrid.
Fuentes consultadas
- Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, texto consolidado — BOE: artículo 2, apartados 2 y 3, sobre la aplicación del RITE a las instalaciones reformadas exclusivamente en lo que a la parte reformada se refiere y sobre los casos que se consideran reforma —entre ellos la sustitución de un generador de calor por otro de diferentes características y el cambio del tipo de energía o la incorporación de energías renovables—; IT 1.2.4.2.1.1, sobre la obligación de aislar tuberías, accesorios, equipos y depósitos con fluidos a más de 40 °C en locales no calefactados y sobre la protección del aislamiento contra la intemperie y la estanquidad de sus juntas; IT 1.2.4.2.1.2, con las tablas 1.2.4.2, 1.2.4.2.1 y 1.2.4.2.2 de espesores mínimos de aislamiento, la regla de que el retorno lleva el mismo espesor que la impulsión, la de que los accesorios llevan el de la tubería en que están instalados y la excepción de 10 mm para tramos empotrados de hasta 25 mm y menos de 10 m; IT 1.2.4.2.5, sobre la sujeción de bombas y circuladores a los reglamentos europeos de diseño ecológico y sobre la selección por rendimiento máximo en las condiciones de funcionamiento calculadas; IT 1.2.4.2.7, sobre el equilibrado hidráulico de los circuitos en fase de diseño mediante válvulas de equilibrado; IT 1.3.4.2.1, sobre las conexiones mediante elementos flexibles en equipos accionados por motor de potencia mayor que 3 kW; IT 1.3.4.2.2, sobre el dispositivo de alimentación o desconector, el orden obligatorio de válvula de cierre, filtro y contador, el llenado manual, el presostato y la válvula automática de alivio de diámetro mínimo DN 20 y su tarado; IT 1.3.4.2.3, sobre el vaciado parcial y total, la tabla 3.4.2.3 de diámetros de la conexión de vaciado, la visibilidad del paso de agua al desagüe, la protección de las válvulas contra maniobras accidentales y la obligación de purgadores de aire de diámetro nominal no menor que 15 mm en los puntos altos; IT 1.3.4.2.4, sobre el dispositivo de expansión de tipo cerrado en circuitos cerrados de agua; IT 1.3.4.2.5, sobre las válvulas de seguridad, su descarga conducida a lugar seguro y visible, su dispositivo de accionamiento manual para pruebas y el dispositivo que impide la puesta en marcha sin la presión de ejercicio prevista; IT 1.3.4.2.8, sobre la protección de cada circuito hidráulico con filtro de 1 mm de luz como máximo, la de 0,25 mm para válvulas automáticas mayores que DN 15 y contadores, y la permanencia de los elementos filtrantes en su sitio; IT 1.3.4.2.12, sobre las válvulas de cierre a la entrada y la salida de todas las unidades terminales por agua, el dispositivo para modificar las aportaciones térmicas y la válvula destinada al equilibrado; IT 1.3.4.4.3, apartados 2 y 3, sobre la instalación de los elementos de medida, control, protección y maniobra en lugares visibles y fácilmente accesibles, los accesos en falsos techos sin necesidad de herramientas y el reflejo de su situación exacta en los planos finales; e IT 1.3.4.4.5, sobre la instrumentación de medida, la medición de temperatura mediante vaina rellena de sustancia conductora, la prohibición del uso permanente de sondas de contacto, la amortiguación de los manómetros y el equipamiento mínimo exigido únicamente en instalaciones de potencia térmica nominal mayor que 70 kW. Consultado el 30 de septiembre de 2026.
- Manual de instalación de la Daikin Altherma 3 M, EBLA04
08 y EDLA0408, 4P685229-1E, 2023.05 — Daikin: apartado 5.2.1, con la obligatoriedad de instalar en la entrada de agua la válvula de aislamiento con filtro integrado suministrada como accesorio, la recomendación de válvula de aislamiento y punto de drenaje en la salida, el aviso de instalar válvulas de purga de aire en todos los puntos altos del sistema, el aviso de que la unidad incorpora una válvula de purga de aire automática que debe permanecer abierta tras la puesta en marcha junto con las del resto del sistema, y la exigencia de válvula de alivio de presión de suministro independiente con presión de apertura máxima de 10 bar en la entrada de agua fría sanitaria cuando hay depósito de agua caliente. Consultado el 30 de septiembre de 2026.
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio el vaso de expansión en una instalación de aerotermia?
Sí, y la norma no deja margen de interpretación. La IT 1.3.4.2.4 del RITE dice que «los circuitos cerrados de agua o soluciones acuosas estarán equipados con un dispositivo de expansión de tipo cerrado, que permita absorber, sin dar lugar a esfuerzos mecánicos, el volumen de dilatación del fluido». El circuito de calefacción de una aerotermia es exactamente eso: un circuito cerrado con agua que se calienta y se dilata. Lo que sí varía es dónde está: en muchos equipos viene ya montado dentro del módulo interior y en otros hay que añadirlo en la obra. Eso lo dice el manual de instalación de tu equipo, no la norma. Y ojo, porque hay un segundo vaso posible y es otra cosa: el del agua fría de entrada al depósito de agua caliente, que existe porque al calentar el depósito el agua se expande. No se sustituyen entre sí.
¿Qué grosor de aislamiento tienen que llevar las tuberías de la instalación?
Para el caso normal de una vivienda —tubería de hasta 35 mm de diámetro exterior y agua entre 40 y 60 °C— las tablas del procedimiento simplificado del RITE piden 25 mm cuando la tubería va por dentro del edificio y 35 mm cuando va por fuera. Si el tramo es de agua caliente sanitaria, sube a 30 mm por dentro y 40 mm por fuera, porque son redes de funcionamiento continuo. Hay dos detalles que casi nunca se cumplen y se comprueban a simple vista: el retorno lleva el mismo espesor que la ida, y los accesorios —válvulas, filtros— llevan «los mismos que los de la tubería en que estén instalados», así que un cuerpo de válvula desnudo entre dos tramos forrados está incompleto. La excepción es el tramo final empotrado: tuberías de hasta 25 mm y menos de 10 m hasta la unidad terminal pueden ir con 10 mm.
¿Vale una sonda de temperatura pegada por fuera de la tubería?
Como solución permanente, no. La IT 1.3.4.4.5 del RITE es explícita: «En el caso de medida de temperatura en circuitos de agua, el sensor penetrará en el interior de la tubería o equipo a través de una vaina, que estará rellena de una sustancia conductora de calor. No se permite el uso permanente de termómetros o sondas de contacto». La vaina es un tubito ciego roscado a la tubería donde se mete la sonda sin que toque el agua. La razón es de exactitud: una sonda sujeta por fuera con una brida mide una mezcla de la temperatura del agua y la del cuarto, y con eso la regulación trabaja sobre un dato que no es el real. Es una de las cosas que se ven de un vistazo cuando la obra ya está hecha.
¿Por qué el purgador automático tiene que quedarse abierto?
Porque si está cerrado no purga, y es un fallo silencioso. El manual de instalación de la Daikin Altherma 3 M lo avisa en mayúsculas para su propio equipo: «La unidad incorpora una válvula de purga de aire automática. Asegúrese de que esté abierta. Todas las válvulas de purga de aire automáticas del sistema (en la unidad y en las tuberías de obra, en su caso) deben permanecer abiertas tras la puesta en marcha». El purgador tiene un capuchón que se rosca; durante las pruebas de presión se cierra para que no escape agua y a veces nadie vuelve a abrirlo. El circuito queda entonces acumulando aire, que es lo que produce ruido de borboteo, radiadores fríos por arriba y caudal insuficiente. Comprobarlo cuesta diez segundos y no requiere herramienta.
