
La respuesta corta: hay dos relojes, y la aerotermia solo mueve una parte de su consumo
En una tarifa eléctrica doméstica con aerotermia funcionan dos relojes a la vez: la energía que gastas se cobra en tres tramos horarios y la potencia que tienes contratada, en dos. Organizar los consumos empieza por saber cuál de las dos cosas estás moviendo, porque una hora puede ser barata para la energía y dar exactamente igual para la potencia.
Y hay un segundo límite que conviene aceptar antes de programar nada: una aerotermia no es una lavadora. La calefacción la manda la temperatura de la calle, no el reloj, así que la parte que de verdad se puede desplazar es más pequeña de lo que promete cualquier lista de consejos. Este artículo separa las dos mitades: cómo está partido el día según la norma, y qué consumos de un equipo de aerotermia caben de verdad dentro de esa partición.
Lo primero no depende de tu compañía. Los tramos horarios los fija la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia —la CNMC, el organismo que regula el sector— y son los mismos para todo el que esté en la tarifa doméstica, contrate con quien contrate.
Cómo está partido el día en una tarifa doméstica
La tarifa doméstica se llama 2.0 TD, y la norma dice a quién le toca. La Circular 3/2020 de la CNMC, en su artículo 6, la define como el peaje «de aplicación a suministros conectados en redes de tensión no superior a 1 kV, con potencia contratada inferior o igual a 15 kW en todos los periodos». Esa es prácticamente cualquier vivienda.
Conviene aclarar una palabra antes de seguir. Un peaje es la parte de la factura que paga el transporte y la distribución, o sea las redes por las que te llega la electricidad. No es toda la factura: es la parte regulada, la que no negocia nadie. Lo demás —la energía en sí— depende del contrato que tengas firmado.
El artículo 7 de esa misma circular reparte las horas del año en tres periodos para el término de energía, y la tabla es esta para la Península:
| Periodo | Horas, de lunes a viernes laborables |
|---|---|
| P1 — punta | de 10 a 14 h y de 18 a 22 h |
| P2 — llano | de 8 a 10 h, de 14 a 18 h y de 22 a 24 h |
| P3 — valle | de 0 a 8 h |
Tres cosas de esa tabla que conviene fijar, porque son las que más se malinterpretan:
- No cambia entre invierno y verano. La tabla de la circular es la misma para las dos estaciones. El encabezado dice literalmente «Invierno y verano (lunes a viernes laborables)».
- El valle de la madrugada es solo de 0 a 8. A las 8 de la mañana ya estás en llano, que es justo cuando una casa empieza a pedir calefacción y agua caliente.
- Hay dos puntas, no una. La de media mañana y la de la tarde-noche, y la segunda coincide con la hora a la que una familia llega a casa y enciende todo.
Los sábados, los domingos y qué festivos cuentan
El párrafo que cierra ese apartado es corto y decide bastantes horas al año:
Se consideran como horas del periodo 3 (valle) todas las horas de los sábados, domingos, el 6 de enero y los días festivos de ámbito nacional, definidos como tales en el calendario oficial del año correspondiente, con exclusión tanto de los festivos sustituibles como de los que no tienen fecha fija.
Los fines de semana son valle completo, de 0 a 24. Con los festivos hay que leer la última línea despacio, porque es la que casi nunca se cuenta: solo entran los de ámbito nacional, y de esos quedan fuera los sustituibles y los que no tienen fecha fija. Un festivo autonómico o local no convierte el día en valle, y el 6 de enero está nombrado aparte precisamente porque no se deduce de la regla general.
En la práctica eso significa que el fin de semana es la ventana larga: dos días enteros en los que la hora no importa y en los que una casa suele estar ocupada, que es cuando más fácil resulta adelantar trabajo.
La potencia va por otro reloj: tres precios de energía, pero solo dos de potencia
Aquí está el dato que cambia la conversación, y es una frase del artículo 6 de la circular. El peaje 2.0 TD «consta de dos términos de potencia contratada y de tres términos de energía consumida».
O sea: la energía se parte en tres, pero la potencia solo en dos. El artículo 7 lo desarrolla. La discriminación de dos periodos «será de aplicación al término de facturación de potencia y excesos de potencia», y se reparte así:
| Periodo de potencia | Qué agrupa |
|---|---|
| punta-llano | los periodos P1 y P2 de la tabla de energía, juntos |
| valle | el mismo P3, de 0 a 8 h y fines de semana |
La consecuencia práctica es la que casi ningún artículo de este tema escribe: mover un consumo de las 11 de la mañana a las 4 de la tarde cambia el precio de la energía, pero no toca el término de potencia. Las dos horas están dentro del mismo tramo punta-llano. Para que la potencia cambie de periodo hay que irse a la madrugada o al fin de semana, y no hay término medio.
Y conviene saber también qué parte de la factura es cada cosa. Los cargos —el otro concepto regulado, el que financia costes del sistema— se diseñaron con la misma estructura: la Orden TED/371/2021, que los estableció, explica en su preámbulo que «se ha optado por una estructura de cargos con discriminación horaria, empleando para ello el mismo diseño de periodos horarios que el propuesto por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia para los peajes de transporte y distribución», y que tienen «un diseño binomial […] con un término fijo –dependiente de la potencia contratada– y un término variable –dependiente de la energía consumida–».
Dicho en claro: una parte de lo que pagas todos los meses no se mueve de hora por mucho que programes, porque depende de la potencia que tengas contratada y no de cuándo la uses. Esa parte se ajusta contratando bien, no madrugando.
Las dos potencias pueden ser distintas, y eso depende de tu contador
Si hay dos términos de potencia, la pregunta siguiente es si pueden llevar números distintos. La circular lo responde por el lado de la excepción, en su artículo 9: cuando un suministro doméstico no tiene un contador que permita la discriminación horaria y la telegestión, el control se hace con el viejo interruptor de control de potencia (ICP), el automático que salta cuando enchufas demasiadas cosas, y entonces «la potencia contratada del periodo de punta-llano y del periodo de valle serán la misma».
Leído al derecho: con un contador telegestionado, que es lo normal hoy en una vivienda, las dos potencias pueden ser diferentes. Y hay un detalle más que conviene conocer antes de hablar con la compañía: la circular impone un criterio de potencias crecientes —que cada periodo tenga contratada una potencia mayor o igual que el anterior— a los peajes 3.0 TD y superiores, los de los suministros grandes, y no lo escribe en el apartado del 2.0 TD.
Esto importa en una casa con aerotermia por un motivo concreto: si la instalación va a trabajar sobre todo de madrugada o va a necesitar un margen puntual que en el resto del día no usas, el reparto entre los dos periodos deja de ser un trámite y pasa a ser una decisión. Cuánta potencia pide de verdad el equipo, cómo se suma a lo que ya tienes y qué se mira en el cuadro está en qué potencia eléctrica necesita una aerotermia; aquí solo añadimos que ese número no tiene por qué ser uno solo.
Qué combinación te admiten y con qué trámite lo confirma tu comercializadora, que es quien gestiona el contrato. Nosotros podemos decirte qué va a pedir la instalación; el papeleo del contrato de luz no es nuestro.
Qué pasa si te pasas de la potencia contratada
Mucha gente da por hecho que pasarse se paga, como en una tarifa de empresa. En una vivienda no.
La circular clasifica los suministros domésticos como puntos de medida de tipo 5, que el artículo 7 del Real Decreto 1110/2007 define como los «situados en las fronteras de clientes cuya potencia contratada en cualquier periodo sea igual o inferior a 15 kW». Y para ellos dice, sin rodeos, que «cuando la potencia demandada supere a la potencia contratada se producirá un corte del suministro y, por tanto, no será de aplicación el término de facturación por la potencia demandada».
No hay recargo que te avise un mes después: salta y te enteras en el momento. En una casa con caldera eso casi nunca pasaba, porque la caldera consumía gas o gasóleo y de la luz solo tiraba la bomba. Con aerotermia, la calefacción pasa a sumar en el mismo contador que el horno, la vitrocerámica y la lavadora, y el día en que coinciden es una tarde fría de enero con la comida en marcha. Es la razón por la que esto se mira antes de instalar y no después.
Qué parte del consumo de una aerotermia se puede mover de hora
Aquí es donde las listas genéricas de ahorro fallan, porque tratan la aerotermia como un electrodoméstico. Un equipo de aerotermia tiene varios consumos distintos y solo algunos se dejan programar.
La calefacción, poco o nada. El equipo decide la temperatura del agua leyendo la temperatura de la calle, no el reloj: es lo que hace la curva climática, que el reglamento admite como una de las dos formas de cumplir el control mínimo de la instalación. Si hace frío a las siete de la tarde, la casa pide calor a las siete de la tarde. Cómo funciona ese automatismo y qué puedes tocar tú está en la curva climática de la aerotermia.
El agua caliente, bastante. Es la única carga grande de la casa que lleva un almacén propio: el depósito guarda litros calientes y se puede llenar cuando a ti te convenga, no cuando se usan. Eso la convierte en la candidata natural a irse a la madrugada o al fin de semana. Cuántos litros hace falta guardar, a qué temperatura y qué exige la norma lo desarrollamos en aerotermia y agua caliente sanitaria, y conviene leerlo antes de programar nada: la temperatura del depósito no es un número libre.
Las zonas y los horarios, según cómo esté montada la instalación. Si la casa está dividida en zonas con sus termostatos, hay margen para que unas estancias trabajen y otras no a según qué horas. Lo que se puede y lo que no, y qué hay que pedir por escrito para que exista esa posibilidad, está en termostatos y zonas con aerotermia.
El depósito de inercia no es una batería. Es un error frecuente: guarda los litros que la máquina necesita para funcionar bien, no una reserva de calor para pasar la tarde. Para qué sirve de verdad, y cuándo hace falta, en el depósito de inercia en aerotermia.
Dicho de otra forma: la pregunta útil no es «¿a qué hora enciendo la aerotermia?», sino «¿qué parte de lo que gasta tiene un almacén donde esperar?». Esa parte se mueve. El resto lo decide el termómetro de la calle.
¿Compensa apagar la aerotermia en las horas punta?
Es la primera idea que se le ocurre a cualquiera y merece una respuesta honesta: con una bomba de calor, apagar y recuperar después no se parece a apagar y recuperar con una caldera.
El motivo está en cómo se paga el calor en cada caso. Una aerotermia rinde bien cuando trabaja de forma sostenida con el agua a la temperatura justa; cuando la casa se ha enfriado y hay que recuperarla deprisa, el equipo necesita más potencia de la que la bomba de calor puede dar en ese momento y entra el apoyo eléctrico, que es una resistencia y produce calor a razón de un kilovatio hora de electricidad por cada kilovatio hora de calor, en vez de los tres o cuatro de la bomba. Ese reparto, con las temperaturas que lo disparan, está desglosado en qué consume la aerotermia en invierno y en SCOP, COP y potencia.
O sea que el ahorro de las horas apagadas puede volver, y en el peor tramo de la tarifa, como un pico de consumo pagado a precio de estufa. No es una regla universal —depende de la casa, del aislamiento y del tipo de emisor—, pero sí es la razón por la que el consejo genérico de bajar mucho el termostato al salir, que el IDAE formula pensando en sistemas de combustión, se comporta de otra manera en una instalación de aerotermia. La recomendación de temperatura del IDAE para una vivienda sigue siendo buena referencia: «Una temperatura de 21ºC con ropa adecuada, es suficiente para mantener el confort de una vivienda».
Lo que sí funciona, y es lo contrario de lo intuitivo, es mover lo que tiene almacén y dejar en paz lo que no.
Si además tienes paneles solares, el reloj que manda es otro
Con autoconsumo la lógica se le da la vuelta: la hora buena deja de ser la madrugada y pasa a ser el mediodía, que es cuando el tejado produce y el valle de la tarifa ya ha terminado. Las dos lógicas no siempre apuntan al mismo sitio, y el agua caliente vuelve a ser la carga que las reconcilia.
Eso tiene su propia página y no lo repetimos aquí: está en cómo coordinar la aerotermia con los paneles solares, con la producción mes a mes en Madrid y el desfase entre lo que produces y lo que gastas.
Qué mirar en tu contrato de luz antes de instalar
Sin pedir presupuesto a nadie y en diez minutos, con una factura delante:
- Si estás en 2.0 TD. Lo estás si tienes 15 kW contratados o menos, que es casi seguro. Aparece con ese nombre en la factura.
- Qué dos potencias tienes contratadas. En una factura actual vienen las dos, la de punta-llano y la de valle. Si son iguales, mira el punto siguiente.
- Si tu contador es telegestionado. Es lo que decide si las dos potencias pueden ser distintas. Con el ICP antiguo, la norma obliga a que sean la misma.
- Cuánta potencia va a sumar la instalación, y en qué momentos. Ese número sale del equipo elegido y del apoyo eléctrico, no de una tabla general.
- Qué horas está ocupada tu casa de verdad. Un fin de semana entero en valle vale más que madrugar entre semana, y no cuesta nada.
- Dónde está hoy tu agua caliente. Si el depósito se recalienta a las ocho de la tarde porque viene así de fábrica, es el cambio más fácil de todos.
Con eso ya puedes tener una conversación concreta con tu comercializadora, que es quien gestiona el contrato, y una conversación concreta con quien te vaya a montar la instalación, que es otra distinta.
Cómo lo hacemos nosotros
En la visita miramos el cuadro, la potencia que tienes contratada y lo que ya hay enchufado antes de proponer un equipo, porque el resultado de esa suma condiciona el tamaño de la máquina y la forma de montar el agua caliente. De ahí sale un número concreto: qué va a pedir la instalación y en qué momentos.
Lo que hagas después con tu contrato de luz es tuyo y de tu compañía —nosotros no gestionamos contratos de suministro—, pero sales de la visita sabiendo qué pedirles. Si quieres que miremos tu caso, cuéntanos cómo es tu casa: la visita es sin compromiso. Y el servicio completo, con el montaje y los trámites, está en instalación de aerotermia en Madrid.
Fuentes consultadas
- Circular 3/2020, de 15 de enero, de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, por la que se establece la metodología para el cálculo de los peajes de transporte y distribución de electricidad, texto consolidado — BOE: artículo 6, con la definición del peaje 2.0 TD como el aplicable a suministros conectados en redes de tensión no superior a 1 kV con potencia contratada igual o inferior a 15 kW en todos los periodos, y con la frase de que ese peaje consta de dos términos de potencia contratada y de tres términos de energía consumida, así como el criterio de potencias contratadas crecientes que el mismo artículo impone a los peajes 3.0 TD y superiores y no al 2.0 TD; artículo 7, con la discriminación horaria de tres periodos aplicable al término de energía del 2.0 TD y su tabla de horas punta, llano y valle para la Península, Illes Balears y Canarias y para Ceuta y Melilla, con el párrafo que considera valle todas las horas de sábados, domingos, el 6 de enero y los festivos de ámbito nacional excluyendo los sustituibles y los que no tienen fecha fija, y con la discriminación horaria de dos periodos aplicable al término de potencia y excesos de potencia, que agrupa P1 y P2 en punta-llano y hace corresponder el valle con P3; y artículo 9, sobre el control de la potencia demandada, la igualdad obligada de las dos potencias contratadas cuando el suministro no dispone de contador con discriminación horaria y telegestión y se controla con interruptor de control de potencia, y el corte del suministro cuando la potencia demandada supera a la contratada en los puntos de medida de tipo 5. Texto consolidado con la última actualización publicada el 5 de febrero de 2025, en vigor desde el 6 de febrero de 2025. Consultado el 3 de octubre de 2026.
- Real Decreto 1110/2007, de 24 de agosto, por el que se aprueba el Reglamento unificado de puntos de medida del sistema eléctrico, texto consolidado — BOE: artículo 7, sobre la clasificación de los puntos de medida y frontera, y en concreto la definición de los puntos de medida tipo 5 como los situados en las fronteras de clientes cuya potencia contratada en cualquier periodo sea igual o inferior a 15 kW. Consultado el 3 de octubre de 2026.
- Orden TED/371/2021, de 19 de abril, por la que se establecen los precios de los cargos del sistema eléctrico y de los pagos por capacidad que resultan de aplicación a partir del 1 de junio de 2021, texto consolidado — BOE: preámbulo, sobre la estructura de cargos con discriminación horaria empleando el mismo diseño de periodos horarios propuesto por la CNMC para los peajes de transporte y distribución, y sobre el diseño binomial de los cargos con un término fijo dependiente de la potencia contratada y un término variable dependiente de la energía consumida. Consultado el 3 de octubre de 2026.
- Recomendaciones para el ahorro energético en hogares — IDAE: recomendación de temperatura de consigna de 21 ºC con ropa adecuada para mantener el confort de una vivienda. Consultado el 3 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tener dos potencias contratadas distintas, una para el día y otra para la noche?
En la tarifa doméstica el peaje 2.0 TD «consta de dos términos de potencia contratada y de tres términos de energía consumida», según el artículo 6 de la Circular 3/2020 de la CNMC. O sea que sí existen dos potencias: una para el tramo punta-llano y otra para el valle. Ahora bien, la propia circular pone una condición que depende de tu contador: cuando el punto de suministro no tiene un contador que permita la discriminación horaria y la telegestión, el control se hace con el viejo interruptor de control de potencia y entonces «la potencia contratada del periodo de punta-llano y del periodo de valle serán la misma». Con contador telegestionado, que es lo habitual hoy en una vivienda, las dos pueden ser distintas. Qué combinación concreta te admiten y con qué trámite es algo que confirma tu comercializadora, no la instaladora.
¿Los sábados y los festivos cuentan como hora valle?
Los sábados y los domingos, sí, enteros. La Circular 3/2020 lo dice en su artículo 7: «Se consideran como horas del periodo 3 (valle) todas las horas de los sábados, domingos, el 6 de enero y los días festivos de ámbito nacional, definidos como tales en el calendario oficial del año correspondiente, con exclusión tanto de los festivos sustituibles como de los que no tienen fecha fija». Con los festivos hay que leer esa última línea despacio, porque es la que se salta todo el mundo: solo valen los de ámbito nacional, y de esos quedan fuera los sustituibles —los que cada comunidad puede cambiar por otro— y los que no caen siempre en la misma fecha, como el Viernes Santo. El 6 de enero está nombrado expresamente. Un festivo solo de la Comunidad de Madrid o solo de tu municipio no convierte el día en valle.
¿Los tres tramos horarios son iguales en toda España?
Casi. La tabla del artículo 7 de la Circular 3/2020 reparte las horas igual para la Península, Illes Balears y Canarias: punta de 10 a 14 y de 18 a 22, llano de 8 a 10, de 14 a 18 y de 22 a 24, y valle de 0 a 8. Ceuta y Melilla tienen su propia columna y van una hora más tarde: punta de 11 a 15 y de 19 a 23, llano de 8 a 11, de 15 a 19 y de 23 a 24, y el mismo valle de 0 a 8. Para una vivienda de Madrid manda la primera columna. Y el reparto no cambia entre invierno y verano: la tabla es la misma para las dos estaciones.
Si me paso de la potencia contratada, ¿me lo cobran aparte o se va la luz?
En una vivienda se va la luz. La Circular 3/2020 clasifica los suministros domésticos como puntos de medida de tipo 5 —los de potencia contratada igual o inferior a 15 kW, según el artículo 7 del Real Decreto 1110/2007— y para ellos dice que «cuando la potencia demandada supere a la potencia contratada se producirá un corte del suministro y, por tanto, no será de aplicación el término de facturación por la potencia demandada». No hay recargo por exceso que te avise en la factura al mes siguiente: salta y te enteras en el momento. Por eso la potencia que va a pedir el equipo es una conversación de la visita y no de después de la puesta en marcha.
